Respuesta a: Mis experiencias cuando chica

#6747
Rosa906090
Participante

Gracias por sus comentarios y opiniones.

Bueno, claramente mi experiencia de muy jóven moldeó mi personalidad en los siguientes años, me refiero en cuanto a las cosas que “aprendí” a muy temprana edad acerca de los hombres, bueno en específico de mi primo, pero eso me hacía verlos de una forma distinta, más adulta que mis compañeras de curso. Como que tenía un “conocimiento” que ellas aún no tenían y también menos temerosa de cierto modo.

Cuando estuve con mi primo Marcos, todas mis sensaciones fueron de “amor” y no sexuales, sin embargo ya a los 11 años comencé a “sentir cosas”. Fué un despertar de sensaciones para mi.
Recuerdo, por ejemplo, que muchas noches soñaba con las cosas que hacíamos con mi primo, cosas que en esa época no me generaban “cositas” pero ya a los 11 años sí. Recordaba su físico adulto y velludo, su trasero “Rico” jajajaja, su miembro imponente y sus bolas grandes y peludas (me dá verguenza escribir eso … pero bueno jajaja), lo recordaba y me tocaba un poquito en mi camita.

A los 11 años yo aún no tenía “mucho cuerpo”, yo soy de contextura delgada hasta la actualidad, así que a los 11 la verdad es que de arriba no tenía casi nada, solo unos minipechitos jajaja (por eso mismo usaba sostener con un poquito de relleno 😛 ), tampoco tenía mucho trasero pero siempre tuve en mente que era lindo y formadito como me decía mi primo así que me sentía bien en ese aspecto. Y “allá abajo” además de tenerla bien pequeñita casi no tenía vello aún, solo un leve mechoncito apenas perceptible, pero sí me gustaba tenerlo, igual me hacía ver un poco más mujer que tenerla toda peladita.

En el colegio tenía hartas amigas mayores, de cursos superiores que ya estaban bien desarrolladas y con vello allá abajo que incluso ya se depilaban pero yo estaba orgullosa de mi pelito.

Curiosamente a los 11 años yo ya sabía como era el cuerpo de un hombre adulto, el de mi primo de 20 y desde chica jajajaja, pero no sabía como era el de uno más jóven. Bueno y tuve un novio, Joaquín, de 12 años. Él iba en mi mismo colegio, pero era de otro curso. Él era bien “popular”, como uno de esos chicos medios rebeldes y me seguía porque me encontraba bonita. Un día me saludó y directamente me dijo que quería que nos vieramos en la plaza después del colegio, yo le dije que sí. Yo nunca estuve “loca por él” pero sí lo encontraba guapo.
Bueno, nos juntamos en la plaza, platicamos, me dijo que yo era muy bonita, me acariciaba el cabello y me dijo que quería que fueramos novios y yo acepté.
Desde ese momento nos juntábamos casi siempre en la plaza un rato, comíamos helado, nos abrazábamos y nos besabamos.
De a poco el muchacho se fue poniendo más osado, cuando estaba recostada en el pasto me tocaba las piernas y me subía un poco la falda, en una de esas descubrió que yo uso siempre calzones tipo tanga y de ahí siempre me quería ver mi traserito o cuando estábamos de pié besándonos me acariciaba mis nalguitas, si nadie nos veía lo dejaba si no, no.
Cuando caminábamos le gustaba ponerse detrás mio y abrazarme, cuando caminábamos así yo podía sentir como su cosita estaba durita jajaja.

Un día me dijo que fueramos a su casa después del colegio porque estaría solo, yo le dije que ok, pero que no podía mucho tiempo porque tenía que llegar a mi casa antes de que mi mamá llegara del trabajo, así que fuimos.

Estuvimos en su habitación, nos besamos y el me toqueteaba, yo noté que ya estaba bien excitado. Me dijo que “me quería ver”, que me sacara la ropa, yo solo me saqué mi faldita, pero me dejé puesta la tanguita. Él me acariciaba mis nalguitas y me besaba apasionadamente hasta que no pudo más, se bajó un poco sus pantalones y sacó su cosa y me dijo “dale, chupamela”, con esas mismas palabras y yo, bueno, me puse de rodillas y se lo hice.
Ahí me dí cuenta de varias cosas, para empezar tenía muy poco bello y su cosita era pequeña, mucho más pequeña en comparación a la cosa grandota de mi primo. Incluso al principio no sabía si la tenía realmente parada o no jajajaja. Lo miré para arriba y le dije “Parece que no me encuentras tán bonita” (recordando lo que me decía mi primo) el miró pero no entendió, bueno en fin, ya estaba ahí con su cosita al frente de mi carita así que se lo empecé a “hacer”. Era pequeña pero la tenía bien durita. A pesar de que no tenía en mi boca una de esas cosas hace 2 años mi destreza aprendida no había desaparecido, a ratos lo miraba hacia arriba y Joaquín estaba gozando como nunca en su vida, no sé si yo habría sido la primera que le hacía eso pero de lo que estoy segura es de que, hasta el día de hoy no se lo han hecho tan bien jajajaja. Luego sentí que se comenzó a agitar y hasta a “tiritar” y me puso su mano en mi cabecita, ahí ya sabía lo que se venía así que me detuve y me alejé un poco, le dije “Hay me cansé”, no quería sentir su emanación en mi boca y menos de él que no me gustaba tanto. Él super agitado se agarró su cosa y luego de un par de movimientos de su mano “literalmente explotó en mi cara”, lanzó muchos chorros que cayeron en mi frente, mejillas, camisa y en mis piernas. Le salió harto, menos mal que no me pilló volando bajo y me lo hubiera hechado en mi boquita.

La verdad es que después de ese día lo empecé a esquivar, cuando me buscaba para salir juntos del colegio le decía que no podía, que tenía que llegar rápido a mi casa, etc. No es que me haya asustado la situación ni nada, solamente que realmente no sentía nada por él y siendo así tampoco me nacían ganas de “hacerle cosas”. Además, a pesar de que el era 1 año mayor que yo, fue decepcionante, yo seguía con los recuerdos de como había sido mi primo Marcos conmigo, tan tierno, tan caballero, tan amoroso, a pesar de que me hacía muchas cosas jajajaja, pero me sabía tratar y me encantaba estar con él y físicamente ya me había acostumbrado a su fisionomía de “bien hombre” con todas sus cosas bien grandotas que me impresionaban jajajajaja.

Bueno, esa fué la historia de Joaquín y yo, cuando tenía 11, uno de los novios que tuve más menos de mi edad, pero a esos mismos 11 años llegó otro “hombre a mi vida”, y de ese sí quedé encantada, de ahí con más tiempo les cuento eso.

Me he entusiasmado escribiendo acá jajajaja. Besitos.