Incesto

Un nuevo encuentro con mi nieta "II" (20)

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Abuelo: Quiero que sepas que el vestido de rosas resalta tu belleza, te ves una niña hermosa, me encanta tu cabello largo, me gusta verte con tu cabello suelto como lo tienes hoy y no puedo negar que ver tu vagina me puso un poco nervioso, parezco un joven adoslecente mi querida nieta, nunca pensé que a mi edad una niña hermosa como tu, se pudiera fijar en alguien como yo, quiero decir, que le gustará que la consintiera como a una mujer.
 
Nieta: Abuelo porque me dices tantas cosas, un abuelo no se puede enamorar de su nieta porque ya tiene una esposa que es mi abuelita, yo soy muy niña para tener novios, yo solo quiero que me cuentes lo que pasó con mi mamá cuando era como yo.
 
Abuelo: Tienes toda la razón, eres aun muy niña y yo ya soy viejo para pensar en esas cosas, pero cuando te veo, quiero decirte lo que siento por ti y lo mucho que me encantas, además tu fuiste muy especial conmigo el otro día y eso despertó sentimientos en mí, no puedo negarte que cuando te ví con ese vestido hoy, me puse muy nervioso, porque pensé que tú querías vivir otra vez ese momento conmigo antes de regresar a tu casa, ese día me dijiste que te había gustado y yo te puedo decir nuevamente que nunca había vivido algo así de hermoso, pero no te preocupes, te entiendo, eres muy niña para repetir lo que hicimos el otro día, pero te voy a contar porque promesa es promesa, por favor acuéstate aquí a mi lado debajo de las cobijas para que estés cómoda y como te dije, en caso que alguien llegue no se dará cuenta de nada, porque parecerá que vemos tv.
 
Aproveche para estrecharla contra mi cuerpo suavemente y susurrarle al oído que me gustaba mucho y me hacía sentir joven cuando ella me consentía.
 
Nieta: Gracias abuelo, por decirme esas cosas bonitas y no te pongas triste que yo si quiero que seas joven otra vez como dices.
 
Cuando terminó de decirme esas palabras, me di media vuelta y la abrace fuerte contra mi cuerpo y le di un pequeño beso en su frente.
 
Nieta: Abuelo, te gusta darme muchos abrazos, jajajaja.
 
Abuelo: Me encanta hacerlo, cuando te siento tan cerca como estas ahora, parezco un adoslescente tratando de conquistar a su amada y quiero preguntarte algo, mientras te voy contando lo que paso con tu mamá cuando era asi de pequeña como tu, ¿me dejarías consentirte un poco?
 
Nieta: Está bien abuelo, pero con cuidado para que no se den cuenta mi mamá y mi abuela.
 
Abuelo: No se darán cuenta si tenemos cuidado, solo que no debes hablar muy fuerte, quiero que te quedes asi acostada boca arriba y yo me quedo acostado de medio lado mientras te cuento.
 
Abuelo: Todo empezó en unas vacaciones de la familia, fuimos de paseo a un pueblo cercano unos días y tu mamá entro al baño cuando me duchaba y me vio desnudo, ella se quedó mirándome un buen rato como si le gustara verme desnudo, ese día no le pregunte nada, ni ella me dijo nada.
 
Nieta: Abuelo, ¿estaban solos cuando ella te vio así desnudo?
 
Abuelo: Si estábamos solos, tu abuela y tu tía se habían quedado en la piscina. Ese día quedé muy pensativo, yo quería saber porque se había quedado mirándome desnudo tanto tiempo, pero no sabía cómo hacerlo.
 
Mientras le contaba la historia, aproveche que estaba acostado de medio lado y ella boca arriba, para acariciar sus muslos, los masajeaba suavemente, la sensación que producía en mí la suavidad de su piel era mágica y el aroma de su cuerpo entraba en mí consumiendome totalmente, era como un embrujo total, todo era maravilloso.
 
Nieta: Abuelo me empezaste hacer cosquillas, jajajaja, ya se que te gusta verme reir.
 
Abuelo: Si te molesta no lo hago más, solo dimelo y si quieres con tu mano también puedes acariciar mi pene, ya sabes que a él le gusto como lo hiciste el otro día.
 
Nieta: Si pero pasito para que no me ria mucho y se den cuenta mi mamá y mi abuela, pero todavía no quiero acariciar tu pene, ya te dije abuelo.
 
En ese momento no quería presionarla, estaba seguro que a medida que le fuera contando la historia, ella se relajaría un poco y me complacería en todo, pero acariciaria su cuerpo hasta donde me permitiera.
 
Abuelo: Después de unos meses, un fin de semana cuando tu mamá se estaba bañando, entre al baño y me quede viéndola como ella lo hizo conmigo y le dije que si me podía bañar con ella y me dijo que si.
 
Nieta: ¿Te bañaste con mi mamá ese día desnudos?
 
Abuelo: Si, los dos estábamos desnudos, era igual de hermosa como tú, ese día me dijo que si le había gustado verme desnudo, pero que le dio pena decirme, le dije que no se preocupara por eso, que igual a mi tambien me gustaba verla desnuda, ese día ella toco mi pene con sus manos y yo acaricie su vagina y sus senos, luego me dijo que le metiera de mi pene en su vagina y le dejara mi leche.
 
Mientras le contaba la historia, seguía acariciando su cuerpo, estaba un poco descontrolado sintiendo su cuerpo tan cerca de mí, subí mi mano por debajo de su vestido desde sus muslos y acariciando suavemente su pubis cubierto de pequeños vellos hasta llegar a sus tiernos senos, apretandolos un poco para sentir su delicadeza, pero ella reaccionó.
 
Nieta: Abuelo te dije que no quiero que me hagas muchas cosquillas porque me haces reir y se dan cuenta, quiero que me sigas contando qué más pasó ese día cuando se bañaron desnudos.
 
Abuelo: No puedo contenerme en hacerte cosquillas, ya te dije que cuando estas a mi lado despiertas ese deseo por hacerte cosquillas y que tu hagas lo mismo, pero ya te dije, puedes estar tranquila solo te hare poquitas cosquillas y hasta donde tu me permitas.
Ese día no pasó nada más, pero fue muy bonito todo, nos abrazamos desnudos, nos acariciamos y nos dimos unos besos por primera vez y me dijo que todo le había gustado.
 
Nieta: Abuelo ¿y no le dolió a mi mami cuando le metiste tu pene grande?
 
Abuelo: Esa vez solo fue la cabeza de mi pene, igual que paso contigo la primera vez, solo que ella no probó con su boca mi pene y mi leche como tu lo hiciste, por cierto, ¿Quieres probar hoy otra vez mi pene y mi leche por tu vagina y que yo pruebe tu vagina con mi boca ahora que estamos acostaditos?
 
Nieta: Abuelo porque no quieres seguir contándome, recuerda que me lo prometiste, yo quiero que me digas todo.
 
Abuelo: Yo te estoy contando las cosas mi querida nieta y lo voy a seguir haciendo hasta terminar, pero te he dicho que no puedo contenerme de no acariciar tu bello cuerpo de niña y ahora estando acostada a mi lado y desnuda, es imposible contenerme, recuerda que me lo prometiste, por favor respondeme la pregunta.
 
Nieta: Abuelo es que tengo muchos nervios de volver hacer eso, me dolió un poquito y no se si me guste hacerlo otra vez, siento muchas cosquillas cuando me acaricias y de pronto mi mamá se da cuenta que me haces lo mismo que a ella y nos regaña a los dos.
 
Abuelo: Yo pienso que si quieres hacerlo otra vez, te lo digo porque te colocaste tu vestido color rosa y estas sin pantys, si recuerdas te dije que lo hicieras si querías que yo te acariciara tu vagina y te metiera mi pene y que tú probarás mi leche otra vez, entonces yo pienso que si quieres, solo estés tranquila que nadie se dará cuenta porque lo vamos hacer sin hacer ruido y tendré cuidado para que no te duela mucho, ¿te parece?
 
Nieta: Abuelo, porque quieres hacer lo mismo que hiciste con mi mamá cuando ella era como yo.
 
Abuelo: Porque despertaste un deseo que estaba dormido dentro de mí, tal como lo hizo tu mamá, además eres una niña más hermosa que ella y lo más importante, porque tu también lo deseas tanto como yo, por eso estas aquí en la cama conmigo desnuda.
 
Nieta: Yo no entiendo eso que me dices del deseo que estaba dormido, pero no sabía que era más bonita que mi mamá abuelo.
 
Abuelo: El deseo que despiertas en mí por ser una niña, es querer estar contigo, haciéndote cosquillas por todo tu cuerpo, acariciar tus senos y tu vagina con mi boca y terminar haciendo el amor los dos mi querida nieta, a eso me refiero, espero me entiendas un poco, ahora por favor respóndeme, ¿Quieres probar hoy otra vez mi pene y mi leche por tu vagina y que yo pruebe tu vagina con mi boca ahora que estamos acostaditos?
 
Nieta: Está bien si quiero, pero dime que es hacer el amor.
 
Abuelo: Hacer el amor es consentirnos, acariciarnos, darnos besos, decirte que eres una niña hermosa, abrazarnos cuando estamos desnudos y entrar en tu cuerpo con mi pene por tu vagina dejandote mi leche dentro de ella para que te sientas feliz, eso es hacer el amor, lo que quiero que hagamos hoy mi querida nieta si tu lo quieres.
 
Nieta: Abuelo me asustas con tantas cosas que me dices, está bien, quiero hacerlo, pero me vas contando lo que paso con mi mamá, abuelo ¿tu hiciste el amor con mi mamá?
 
Abuelo: Si mi querida nieta, muchas veces lo hicimos, porque ella igual que yo disfrutaba y nos demostrabamos todo el amor que sentíamos el uno por el otro, pero no nos adelantemos a la historia.
 
Nieta: Abuelo ¿tu hacias el amor con mi mama y también con mi abuelita?
 
Abuelo: Qué preguntas haces mi querida nieta, no te adelantes a la historia, pero te voy a responder por ahora, claro que sí, pero desde que tu mamá terminó el colegio, nunca volvimos a hacer el amor.
 
Nieta: ¿Nunca volviste a hacer el amor con mi abuelita?
 
Abuelo: Con tu mamá mi querida nieta, con tu mamá.
 
Me estaba atormentando con tantas preguntas, no me permitía avanzar en lo nuestro, pero debía tener paciencia, era una pequeña buscando saber lo que pasó con su mamá, la curiosidad la estaba llevando tal vez, hacer cosas que jamás había imaginado que pasarían.
 
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