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VergaScat
ParticipanteHola, alguien para hablar de scat?
VergaScat
ParticipanteQué hermosos es encontrar personas para quienes el placer también es descomunal cuando de sexo guarro se trata, cuando la imaginación divaga por esos deliciosos vericuetos de lo sucio, cuando nos hundimos en la exquisita porquería que emana de nuestros cuerpos ávidos de desenfrenos impúdicos. Por eso, bienvenida sea la inmundicia que erotiza nuestros sentidos y nuestra imaginación pervertida. En mi caso, debo decir que me gustan los culos de hombres y mujeres, culos jóvenes y viejos, culos que describen las texturas de sus fluidos, que gozan con los dedos y las vergas, de los puños y los dildos, de las bocas y las lenguas, pero culos, en fin, que albergan en sus músculos y rincones el limo grasiento de la Santa Mierda. Nada tan placentero como hundir la verga en las profundidades de un culo lleno y sacarla untada de mierda para que luego, quizá, una boca ansiosa mame la verga y le vacíe a uno las pelotas y el alma. Me encantaría compartir experiencias, fantasías y apetencias sobre todos esos aspectos de la sexualidad humana que en las sociedades pacatas llaman perversiones y/o depravaciones. Mi email es. [email protected]
VergaScat
ParticipanteRevivamos este foro para deleite de quienes amamos el sexo en todas su formas y especialmente ese sexo sucio con que nos identificamos los cerdos del mundo. Empezaré con una pequeña disertación afirmando que las sociedades han procurado desde siempre proscribir las múltiples perversiones de la sexualidad humana, y por tal razón no es fácil encontrar por ahí personas con quienes se pueda compartir esos gustos transgresores que tanto nos fascinan. Pero también es cierto que esas personas existen y viven los misterios de su lubricidad en un secreto que solo se devela cuando, como nosotros, encuentran un ser similar para abrirse al mundo del vicio y la perversión sexual, y aunque solo sea en la imaginación y a través de pajas duraderas, sentir un placer único e inagotable.
Estoy de acuerdo en que nuestras inclinaciones nos elevan por encima del común de los mortales a dimensiones donde el desenfreno del sexo sucio nos convierte en dioses entregados a la espiritualidad sicalíptica de las vergas y los culos, de las bocas y las vulvas, de las lenguas y los dedos, de los puños y los efluvios menstruales, de los orines y la mierda, y de toda la exquisita porquería que emana de nuestros privilegiados cerebros de deidades. Claro, esta es una metáfora que abarca toda actividad sexual, todo el vicio y la depravación, que son pecados para las “sociedades normales”, pero que como decía del Divino Marqués, debemos nosotros elevar a la categoría de virtud. Ojalá podamos crear una cofradía para intercambiar experiencias, fantasías y apetencias sobre esas excitantes inclinaciones de la lubricidad humana. Una abrazo para todos -
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