CIELO RIVEROS Y LOS ALBAÑILES
Como un descuido familiar es aprovechado por un viejo albañil para aprovecharse de una pequeña de 8 años.
En un barrio de mala muerte en el corazón de la ciudad vivía Ruth y sus tres hijos. Dos varones Felipe de 17 y Sergio de 14 años respectivamente y una niña de 8 llamada Cielo Riveros.

Héctor era el padrastro de Cielo Riveros la acosaba con la vista, jamás intentaba algo con la niña, pero no podía dejar de verla cuando la chiquilla andaba por la casa con ropas cortas. El viejo de casi 50 años se masturbaba en honor a su hijastra.
La mama de la niña tenía un puesto de comidas en los alrededores de un fabrica que elaboraban ropas de exportación. allí la mujer pasaba casi todo el día, solo descansaba domingos. Héctor trabajaba de albañil.
Los hermanos de la niña eran unos amantes a los deportes, uno practicaba natación y el otro el de 14 le gustaba el basquetbol. Y se pasaban el día en el colegio y luego al terminar clases se iban a sus entrenos. Ambos jóvenes estaban en la selección tanto de básquet como de natación. El colegio donde estudiaban participaba en los juegos estudiantiles por generaciones.
Cielo Riveros era una niña hermosa, algo gordita pero muy bonita de la cara. Poseía unas piernas gruesas y duras. Su piel era blanca y su cabello negro claro. Sus labios eran muy gruesos y sus mejillas la hacían ver más tierna y gordita. Aun no tenía senos, pero se notaba que pronto le comenzarían a nacer. Los mejores atributos de la niña eran su carita linda, sus piernitas y su enorme culo. Era ese culo que a su padrastro lo tenía enloquecido. La niña acostumbraba a vestir sencillamente, en un año la niña creció muy rápidamente. Eso la obligo a usar ropas ajustadas. Sus shores y blusas eran muy pequeñas. Casi todo su armario era de ropa vieja ya que no tenía Ruth para comprar ropa por el momento. Ya que comprarle a la niña tenía que comprarles a los varones también.

Tenían pocos recursos económicos y Héctor había días que no tenía trabajo y le tocaba ayudar a Ruth en el puesto de comida.
La rutina de la familia era. Ruth trabajaba de lunes a sábado de 6 am hasta las 5pm en el puesto de comida, Héctor por días trabajaba y cuando no estaba en el puesto ayudando a Ruth. Los chicos sus clases por la mañana de 7am a 12m y por la tarde los entrenos, de 2 a 5 pm que eran lunes, miércoles y viernes. Una vez al mes les tocaba entrenar sábados. La niña que estudiaba 2 grado de primaria no hacia más que ir a la escuela y a la salida se iba también al puesto de comida de su mama.
Cielo Riveros nunca pasaba sola.
Pero un cierto día todo cambiaria la pequeña Cielo Riveros.
En la colonia donde ella vivía habían comenzado una construcción de edificio para apartamentos de alquilar para alumnos universitarios. Cerca de esa colonia había una universidad privada.
El dueño del terreno se llamaba Darío. Era un señor que tenía una buena posición económica y compro el terreno para elaborar dicho proyecto. Darío contrato a un ingeniero para hacer los planos. Y este ingeniero contrato la mano de obra para la construcción del edificio que constaría de tres niveles y en cada nivel 6 habitaciones con baño propio en cada habitación. Era un proyecto estipulado para seis meses máximo de construcción. Era como un hotel.

A principios de febrero la construcción del hotel comenzó. Entre los obreros que fueron a trabajar estaban Miguel un hombre de 40 barrigón y que le gustaba fumar marihuana, Alfonso un viejo de 60 flaco y alto que era amante del alcohol. José un hombre flaco y desarreglado todos los días de la semana y todas las semanas del año, y no sabía hacer nada y por eso siempre era el ayudante del ayudante a sus 48 años y el más pervertido y mujeriego de todos era Toño. Un hombre de 52 años barbudo de piel morena y con varias verrugas en su rostro y que era él se iba todos los viernes a beber licor o cervezas a los burdeles más peligrosos de la ciudad. Él era el capataz de la construcción.
El horario de trabajo era de 8 a las 4 de la tarde y sábados de 7 a 11 de la mañana.
Por los horarios ni los de la construcción conocían a la familia de Ruth ni la familia de Ruth sabían de la existencia de esos albañiles.
El puesto de comida quedaba a 20 minutos de la casa de Ruth caminando.
En cierta ocasión Héctor le dio curiosidad por ir husmear en la construcción, su idea era encontrar trabajo porque no mucho le gustaba estar en el puesto de comida. Una mañana de martes se fue a media mañana a preguntar si había trabajo para él y Toño quien fue que lo recibió le dio un rotundo NO.
Héctor regreso al comedor ayudar a su mujer. A mediodía Ruth o una de las muchachas que trabajaban en el comedor iban por la niña a la salida de la escuela.
oye Ruth sabias que hay una construcción de un hotel cerca de donde vivimos?
no, no sabía. Deberías de averiguar si podes trabaja allí.
sí, hoy fui temprano y me dijeron que no.
¿Y dónde queda esa construcción?
Cerca de la venta de helados.
Mandare otro rato a una de las muchachas allí para que ofrezcan la comida.
ok
El mejor momento para Héctor era ver llegar a la niña de sus sueños más eróticos…Cielo Riveros.

Vestida de uniforme escolar se veía muy rica. Su pequeño uniforme abrazaba deliciosamente cada parte del pequeño y rellenito cuerpo de la niña. Tampoco le quedaba muy bien que digamos, pero para los hombres pervertidos como era su padrastro el uniforme escolar le quedaba deliciosamente bien. Su culito le quedaba más paradito y sus piernas lucían bellas debajo de esa falda escolar que no tenía mas de 20 cms de largo. Sus calcetas blancas las usaba hasta unos cms debajo de sus rodillas. Su blusa blanca, su cabello lo adornaba con colitas de colores o listones grandes. A veces parecía que fuese un regalo para alguien, pero no esa era su inocente manera de vestir.
Cierto día Cielo Riveros enfermo. Amaneció con una calentura extraña que la obligo a quedarse en casa por órdenes de la mama. Ruth le llamo a su suegra para que le ayudara a cuidar a su nieta. La señora acepta no de buena manera, pero acepto solo por la mañana.
En la tarde llegarían sus hermanos a cuidarla.
Por el momento todo iba bien excepto para Héctor que no estaba a gusto saber que, si niña no estaba y el deseando irse para la casa para estar con la niña, pero Ruth no lo iba permitir así que le toco quedarse todo el día en el comedor.
Felipe llego temprano a casa y unos minutos después llego Sergio. A ellos no les gustaba estar mucho en casa peor cuidando a su hermanita. Cielo Riveros era para ellos la sirvienta de la casa. Esa tarde Felipe quería comer helado de fresas.
Cielo Riveros ve a la venta de helados y cómprame un helado de fresas y te compras una paleta pequeña para vos. Sergio también le pidió un helado para él.
Pero yo no quiero ir. No me siento bien Felipe, mejor ve tu.
Ve tu Cielo Riveros si quieres que dejemos ver la televisión.
La pobre niña tuvo que ir porque no quería que sus hermanos le impidieran ver sus programas favoritos de la tarde.
Esa salida le cambiaria la vida por completo a la inocente y deliciosa Cielo Riveros.
Eran casi las 2 de la tarde cuando Cielo Riveros salió de su casa a la venta de helados que estaba como a 5 minutos caminando entre algunos pasajes de la colonia donde vivía. Pero para llegar a la venta de helados tenía que pasar por la construcción del hotel.

Esa tarde la niña salió con un short de tela fresca, color amarillo y que se le metía por entre las nalgas y le quedaba muy corto como el resto de sus ropas. La blusa era negra de igual forma que su short le quedaba muy corta y muy ajustada a su pecho y espalda. Y unas zapatillas que estaban rotas por el lado de la suela. Su cabello lo llevaba adornado por un listón amarillo que hacía juego con su short. La niña se veía riquísima.
Cielo Riveros sin saber lo que estaba a punto de experimentar a sus escasos 8 años se fue a la venta de helados muy confiada y sin preocupaciones que le pasara algo.
En el mismo momento que la niña salió de su casa, Toño también iba en dirección a la misma venta de helados.
5 minutos después, Toño ingresa a la tienda a pedir una gaseosa y justo unos instantes antes de retirarse, Toño queda anonadado al ver entrar a Cielo Riveros a la tienda. El viejo no podía creer lo que sus ojos llenos de arrugas y ojeras estaban observando. Era una niña bien bonita y con un aire a inocencia pura. Cielo Riveros caminaba de manera natural con sus piernas cerradas y su culito paradito. Su cabello adornado con ese listón amarillo la hacían lucir tierna y sus ropas ajustadas todo lo contrario. Lucia provocativa para su edad.
Toño hizo un contratiempo para quedarse más tiempo en la tienda y poder apreciar más a esa deliciosa niña. Se quedo a un lado del mostrador como que leyera el periódico que estaba en el estante.
Buenas tardes señor Manuel. Me puede vender lo que traigo en la lista por favor.
Toño escucho esa tierna y casi angelical voz y su verga se le paro de inmediato. Suerte para el que el mostrador le tapaba la parte de su pantalón donde iba guardada la verga de lo contrario lo hubiesen visto con la verga parada.
buenas tardes Cielo Riveros que dicha que vengas por aquí, claro que si princesa ya te doy lo que necesitas.
Toño no dejaba de ver a la pequeña Cielo Riveros que media el metro exacto de altura. En la posición que Toño estaba podía ver de perfil todo el cuerpo de la niña. Su carita su pancita y ese culote paradito que se le veía delicioso con ese short tan ajustado que usaba esa tarde.
Cielo Riveros noto la presencia del señor que tenía a su lado izquierdo y con toda la pena del mundo medio lo vuelve a ver, la niña observa como ese viejo le sonrió muy coquetamente y ella rápido regresa su mirada al frente del mostrador.
Toño decide salirse de la tienda antes que la niña salga, su intención es seguir a la niña y -saber dónde vive. Tres minutos después sale la niña de la venta de helados muy contenta comiéndose su paleta de sabor chicle y en la otra mano el encargo de sus hermanos.
Cielo Riveros sin darse cuenta que un viejo la viene siguiendo camina sin preocupación de regreso a casa. Ingresa al primer pasaje que son cuatro en total para llegar hasta su casa. Luego llega al segundo que se dónde está la construcción y justo en ese momento una maquina concretera es encendida y eso asusta a la niña y por reflejo suelta la bolsa donde llevaba los helados de sus hermanos. Estos caen al suelo y ensucian y se echan a perder. Cielo Riveros de inmediato se pone a llorar por lo sucedido. De pronto escucha una voz a sus espaldas.
¨Qué te sucedió preciosa? ¨
Cielo Riveros regresa su mirada a donde proviene la voz y reconoce al hombre que le hablaba. Era el mismo que le sonrió en la venta de helados.

Ella con toda la inocencia del mundo le contesta olvidando los consejos de su madre que no le debe hablar a extraños.
a extraños Se me cayeron los helados de mis hermanos, ellos me van a regañar o querer pegar. a extraños.
tranquila preciosa yo no voy a permitir eso, yo te voy ayudar.
Toño tenía una oportunidad de oro en ese instante y no iba dejarla pasar.
Como me va ayudar señor?
como tú quieras mi amor, si quieres regresamos a la venta de helados y te los compro de nuevo o te doy el dinero para que tú los compres. ¿Qué dices preciosa? Acepta porque si no tus hermanos te van a pegar.
Cielo Riveros sabía que ese señor tenía razón así que sin tanto pensar acepto la ayuda del extraño.
Está bien señor ayúdeme por favor.
claro que si preciosa, pero tendríamos que entrar a mi trabajo para ir a traer el dinero y no te puedo dejar aquí porque aquí pasan tractores y camiones grandes que te pueden atropellar, mejor entra conmigo y vamos a traer el dinero juntos.
La niña acepta sin pensar que estaba cometiendo el segundo error de su vida.
Toño la toma de la mano y así entran a la construcción por la parte de atrás. Él no quería que nadie lo viera entrar con esa niña a la construcción. Aunque él era el jefe, pero no quería metiches para así poder hacer lo que tenía en mente con la niña.
Felipe y Sergio ni se acordaban de su hermana, ellos observando un partido de futbol en la televisión sin imaginar que su hermanita un pervertido la estaba introduciendo en una construcción para aprovecharse de ella y de su inocencia. Ya eran las 2:20 pm, ya tenía 20 minutos que Cielo Riveros salió de su casa con rumbo a la venta de helados y quien sabe a qué hora regrese a casa con el mandado de sus hermanos.
Toño lleva a la niña hasta la parte de atrás de una bodega improvisada hecha de láminas viejas y cuartones de madera. Esta bodega está detrás de unos árboles. La construyeron allí para que la hora de almorzar sea un lugar fresco para todos. Dentro de la construcción había unos diez hombres. A medida que la construcción avance se sumaran más obreros.
ven preciosa te voy a cargar para que lleguemos más rápido donde tengo el dinero.
Toño carga en sus brazos a la pequeña Cielo Riveros y puede sentir con su brazo el culo durito que la niña posee y con sus dedos logra tocar las también duritas pantorrillas que esa deliciosa niña tiene también.
Cielo Riveros se deja llevar hasta el fondo de esa fea bodega, ella eso no le importa ella solo necesita ese dinero para volver a comprar los helados de sus hermanos.
Luego de casi dos minutos caminando dentro de la bodega llegan al fondo donde guardan el cemento para la construcción. Esa parte solo puede llegar el por ser el capataz y así evitar que se roben las bolsas de cemento.
Allí baja a la niña al suelo.

ok amor ya estamos aquí y quiero que hagamos las cosas rápido ok?
sí señor.
¨esta niña está bien rica y aunque sea una mamadita de verga que me dé por un par de dólares quedo feliz¨
Eran los pensamientos de Toño al estar con esa pequeña a niña en el fondo de la bodega.
Cielo Riveros no tenía ni la más remota idea de lo que tenía que hacer por dos dólares que el viejo le iba a dar. La niña cuidada por todos menos por sus hermanos estaba a unos minutos de mamar su primera verga. Ni su mama, ni su padrastro ni mucho menos sus hermanos sabían que su niña estaba a punto de desvirgarle la boquita.
iré al grano princesa yo te doy los dos dólares para que compres tus helados para tus hermanos y te regalo 3 dólares más para ti a cambio que me hagas un favor.
El viejo comienza de bajarse el súper de su pantalón sucio y con olor a tierra y cemento. Cielo Riveros observa lo que el viejo está haciendo y se asusta.
¿No señor que hace?
no preciosa yo no hare nada más que estarme quieto, tú eres la que tiene que hacer algo conmigo.
Terminando de decir eso el viejo Toño se saca la verga de su roto y maloliente calzoncillo que una vez fue blanco a hora es negro gris y hasta con hedor a miados y mierda. Caso contrario Cielo Riveros bien perfumada, bañadita y con sus ropas limpias, aunque viejas pero limpias. Y su calzoncito blanco que se le quedaba como tanga por lo pequeño que era y era su preferido ya que tenía dibujos de princesas, así como ella se veía en el espejo. Princesa que estaba a punto de estrenarse como mamadora de verga.

No señor no voy hacer eso, me pueden regañar y mi mama me va a castigar.
no niña hermosa nadie te va castigar porque nadie sabrá que estas aquí conmigo. Es nuestro secreto.
Cielo Riveros no dejaba de ver esa enorme verga que el viejo Toño se había sacado de su pantalón. Tenía casi los 20 cms de largo por unos 6 de grosor. La cabeza era como de hongo y era venuda color negroso adornada con una mata de pelos púbicos blancos y negros. La niña respondía, pero su mirada estaba fija en esa verga gorda y fea que tenía frente a ella. Nunca había visto una verga en su corta vida y ahora por cosas del destino tenía la primera frente a ella y la tenía como hipnotizada.
No señor, por favor no me haga hacer eso, yo no quiero.
Cielo Riveros comienza a sollozar suplicando que la dejen ir, pero el viejo Toño no dejara ir esa palomita tierna de sus garras tan fácilmente.
Toño se acomoda entre las bolsas de cemento. a forma que la niña le quede justo frente a su verga aun estando ella de pie. El viejo abre sus piernas y con una de sus manos comienza a masturbarse la verga y con la otra le indica a la niña que se acerque.
Cielo Riveros no quiere acercarse ya le dio miedo la situación y comienza a llorar para intentar convencer al viejo para que se vallan de allí pero el viejo Toño no permitirá que esos llantos le cambien los planes.
ok chiquilla si no quieres darme besitos en mi verga te voy a llevar a tu casa y les diré que entraste conmigo aquí y que me pediste dinero para comprar helados y allí si te castigaron y te azotara tus padres. ¿Así que tú decides princesa si me das besitos en la verga y te ganas 5 dólares o que te azoten por estar aquí?
Cielo Riveros sabía que su madre era bien enojada y si se enteraba que estaba allí con un desconocido le iba a ir muy mal aparte que sus hermanos también la molestarían por mucho tiempo así que no tuvo más remedio que aceptar la indecorosa propuesta del viejo Toño.
Entre lágrimas y con toda la inocencia del mundo en una niña de 8 años la pequeña Cielo Riveros acepta besarle la verga al viejo a cambio de esos valiosos 5 dólares que el viejo le a prometido.

Dos de los obreros vieron entrar al viejo con una niña a la bodega unos minutos atrás, y de forma cautelosa entran a dicha bodega para averiguar qué sucede. La bodega es grande y amplia y con mucho cuidado entran paso a paso buscando al capataz y a la niña. Ellos ya se hacían sus propias conclusiones.
¨ese Toño seguro que le está haciendo algo a esa niña te lo puedo asegurar¨
¨yo creo que no es una niña quizás era una mujer enana¨
¨no seas pendejo yo la vi bien y es una niña gordita, y estoy seguro que están por aquí, ándate despacio que yo quiero encontrarlos¨
Ambos obreros son Alfonso y José.
Poco apoco se iban acercando al fondo de la bodega entre materiales de construcción que allí estaban guardados, cuando de pronto escuchan una voz….
¨si princesa que rico mamas preciosas¨
Glop, glop, glop, glop, seguidos de unos tosidos… era lo que escucharon Alfonso y José.
¨sigue preciosa que te estas ganando los 5 dólares bien fácil¨
Alfonso no puede creer lo que encontró al fondo de la bodega. Su amigo y patrón estaba sentado en unas bolsas de cemento con la verga por fuera y a una niña rellenita de piel blanca mamándole la verga a voluntad.

Cielo Riveros tenía la mitad de esa gorda y enorme verga dentro de su boquita, sus hermosos y carnudos labios succionaban como podían esa verga de viejo. El hedor ya lo toleraba, ya se había familiarizado con esa verga. La inocente Cielo Riveros no tenía ni idea que eso no tenía que hacerlo a su edad, pero por necesidad y ese dinero para comprar los helados de sus hermanos tuvo que hacerlo.
Toño se acomoda más sobre las bolsas de cemento y toma a la niña por sus mejillas con ambas y gruesas manos. La acaricia suavemente el rostro, su cabello, sus inexistentes pechitos, y la espalda. Acerca un poco más a Cielo Riveros a su verga para que le chupe más adentro y para aprovechar tocarle el culo durito y enorme que esa niña de 8 años tenía.
Alfonso y José no podían creerse lo que Toño estaba haciendo con esa niña. Sus vergas también se estaban cobrando vida al ver tan deliciosa escena entre esa niña y su amigo el capataz.
Cielo Riveros ya no se quejaba, eso de chupar verga de macho no es tan malo, nunca lo había hecho antes pero tampoco era feo. La niña le estaba gustando el juego de chupar verga por dinero. Siempre y cuando su mama y sus hermanos no supieran ni sus compañeras de la escuela.
Toño ya tenía 10 minutos con la verga dentro de esa hermosa y deliciosa boquita de Cielo Riveros y la niña al parecer se había olvido de irse, hasta ella se acercaba y se acomodaba el pelo para que no estorbara en su labor mamadora. 5 minutos después Toño sabía que estaba por venirse y sujeta fuertemente la cabeza de la niña y comienza y un mete y saca de verga feroz en la boquita de Cielo Riveros. Fueron 30 segundos de violación bucal que la niña sufrió de parte de Toño. Luego de eso Toño deposita en la garganta de Cielo Riveros 4 chorros de espeso semen caliente que van en dirección a la pancita de la niña. Cielo Riveros no hace nada por impedirlo y se deja hacer lo que Toño le plazca.

Justo en ese momento el teléfono familiar suena en casa sacando a Felipe y Sergio de su momento de Futbol.
Alo
Alo, Felipe como sigue Cielo Riveros?
Felipe sabía que si su mama se enteraba que la niña andaba fuera de casa la pasaría muy mal. Le toco mentir.
allí dormida mama.
bueno cuando se despierte decirle que me llame.
Si mama yo le digo.
Felipe y Sergio se acuerdan de su hermana, pero no intentan ir a buscarla. Ellos prefieren el futbol en la televisión que ir a buscar a una mocosa.
Mientras tanto en la construcción Cielo Riveros se limpia los residuos de semen que tiene en sus labios y los escupe con asco.
que rica chupada de verga me diste princesa, por eso te has ganado 5 dólares. Te propongo que vengas mañana si quieres que te de otros 5 dólares y así tendrás dinero para que te compres todas las paletas que quieras.
no se señor, mis hermanos y mi mama no me dejan salir mucho.
no seas tonta escápate y vente mañana a la dos de la tarde yo te estaré esperando donde botaste la bolsita de los helados. ¿Y prometo darte 10 dólares que dices princesa?
Cielo Riveros al escuchar la palabra diez dólares se la abrieron los ojos como platos y su emoción fue inevitable para ella y para Toño que noto la alegría como recibió la propuesta.
Si me logro escapar vendré mañana, pero ya me tengo que ir.
si está bien preciosa vete y mañana regresas
Alfonso y José salen de la bodega sin ser vistos por nadie. A lo lejos observan salir a Toño y Cielo Riveros por la parte de atrás de la construcción que da a los pasajes.
Toño acompaña a la niña de nuevo a la venta de helados y la espera afuera para que no lo vea el que atiende la heladera.
Cielo Riveros regresa con los nuevos helados para sus hermanos muy feliz. Toño de lejos camina detrás de la niña en manera de cuidarla y que lo vean con ella. Cielo Riveros de pronto sale corriendo con mucha alegría a su casa no sin antes de despedirse con un saludo de mano a lo lejos de su amigo Toño.
Toño regresa a trabajar y Cielo Riveros llega a su casa con los helados para sus hermanos.
Al entrar la niña a la casa es cuestionada por su hermano Sergio.
¿Donde andabas Cielo Riveros porque te tardaste tanto?
me quede jugando con una amiga a la bici.
mi mama llamo y le dije que estabas dormida, te digo por si pregunta ella no le vallas a decir que estabas afuera.
no diré nada.
La niña llamo a su madre, le dijo que se sentía un poco mejor pero jamás dijo que esa tarde un viejo de 52 años la había desvirgado de la boca con una verga de macho. Se guardo el secreto quizás porque quiere volver a estar con ese viejo o será por el dinero que le prometió …
Cielo Riveros entra a su cuarto y saca los 3 dólares que le dieron de cambio en la venta de helados, no puede creer que le hubieran regalado 5 dólares esa tarde mucho menos dejar de pensar en lo que hizo o mejor dicho la pusieron hacer, nada más y nada menos que mamar la primera verga de su vida y a los 8 años…

¨diez dólares me dará mañana, que emoción¨
Cielo Riveros participa en un bukake .
A la mañana siguiente Cielo Riveros estaba sentada en su pupitre recibiendo la clase de matemáticas, la niña no estaba pendiente de la clase por estar recordando lo que había hecho la tarde anterior con el viejo Toño y lo que este le ha ofrecido por que la vuelva a mamar la verga.
A. “10 dólares me dijo que me iba a dar si le volvía hacer eso, no sé si ir, mi mama me puede castigar si se da cuenta y mis hermanos me van estar molestando también, ay no sé qué hacer”
Eran los pensamientos de la niña sobre si o no a la construcción a las 2 de la tarde para que se ganara 10 dólares por chuparle la verga a Toño.
Toño por su parte estaba ansioso porque fueran las 2 de la tarde para ver a Cielo Riveros, solo de pensar eso tan rico que la niña le hará le tiene con la verga tiesa.
Alfonso y José aun murmuran lo que vieron la tarde anterior y planean hacer algo, ya sea para lograrse a la niña o evitar que Toño la vuelva a ver. Ellos están muertos de envidia.
La mañana tanto para Cielo Riveros como para Toño parece eterna a ambos los abraza la ansiedad, la incertidumbre y el nerviosismo, ella por no saber si ir y el por no saber si la niña llegara.
Al sonar el timbre que anuncia el final de la mañana escolar, Cielo Riveros es un manojo de nervios y mientras se dirige al puesto de su madre, va pensando cómo hacer para poder irse a la casa sin que su madre se moleste y la cuestione.
Para mala suerte de Cielo Riveros y Toño, a la niña no le dan permiso de irse a la casa porque no hay nadie allá que la cuide, ya que sus hermanos ese día tienen entrenamiento en sus respectivas selecciones deportivas. Así que Cielo Riveros se quedó ansiando los 10 dólares que le iban a dar y Toño quedo con la verga tiesa por no lograr ver a la mamadora. Se tuvo que masturbar recordando cuando Cielo Riveros le chupo su asquerosa verga.
Y para continuar con la mala suerte tampoco el día siguiente pudo ver a Cielo Riveros porque era día sábado y su mama la llevo a comprar al mercado víveres para preparar los alimentos de la siguiente semana.
Lunes, Toño estaba desesperado por ver a la niña, pero como no sabía dónde estudiaba ni donde vivía no podía hacer más que esperar a que la niña llegara a buscarlo. Cielo Riveros ya no estaba tan ansiosa por ver a Toño, es algo normal en niñas sin experiencia en el ámbito sexual. Pero todo cambiara el día siguiente, ya que sus hermanos estarían en casa por no ser día de entrenos.
Después del almuerzo Cielo Riveros se alista para salir a casa de una amiguita que tiene que se llama Helen, ella es una niña de 6 años muy flaquita y plana por cualquier lado que se lograra ver. La niña no es nada atractiva para los gustos de los hombres por no tener ningún atributo físico favorable, caso contrario Cielo Riveros que posee tremendo culo y unas gorditas piernas.
Cielo Riveros sale a casa de su amiga sin decir nada a sus hermanos, que como siempre están viendo un partido de futbol en la televisión por cable, Cielo Riveros sale con un short jeans algo flojo del tiro, pero de las piernas le queda muy ajustado y de su culo ni se diga. No importará las ropas que la niña se pusiera, ella siempre lucirá su culo enorme y por ende siempre se verá rica. Una blusa blanca muy ajustada a su cuerpo y con una coleta de caballo y unos tenis rotos.
Realmente Cielo Riveros no tenía intención de buscar a Toño, ella simplemente se dirigía a casa de su amiga a jugar. Pero el destino haría que se volvieran a cruzar sus caminos. Mientras Toño subía con unos materiales a la parte más alta de la construcción logra ver desde esa altura unas niñas corriendo en uno de los pasajes que están de frente a la construcción y se da cuenta que una de las niñas era Cielo Riveros. Rápidamente baja a la entrada de la construcción y justo cuando él llega a la puerta improvisada hecha de láminas a su lado pasa corriendo Helen y detrás de ella Cielo Riveros quien la perseguía. Cielo Riveros logra ver a Toño en la puerta y se pone nerviosa y se detiene un micro segundo y luego sigue corriendo detrás de su amiga.

Toño se emociona al volver a ver a la niña y más al notarle el culote que se le veía bajo el short corto que usaba. Esas nalgas se mantenían firmes a pesar del movimiento al correr. Cielo Riveros también medio se emociona de ver a Toño y comienza a correr cerca de la construcción para estar viendo a Toño.
Por una media hora ambos se regalaban sonrisas picaras cada vez que se encontraban con la mirada. Las niñas al estar jugando hacían ruido y ese ruido hizo llamar la atención de José y Alfonso que reconocieron de inmediato a Cielo Riveros y empezaron a estar pendientes de la niña y de Toño talvez volvían a esconderse y hacer travesuras dentro de la bodega.
Toño en su desesperación intercepta a la niña mientras pasaba corriendo muy cerca del…
T. hola Cielo Riveros.
A. hola
T. que linda te vez preciosa.
A. gracias, adiós.
T. espera quiero decirte algo.
A. que cosa?
T. cuando vendrás para que te de los 10 dólares que te prometí?
A. no se es que no me dan permiso de salir. Mi mama me regaña.
T. y porque no te vienes ahorita y te puedo dar hasta 20 dólares.
A. es que ando jugando con mi amiga.
T. vamos solo un ratito.
Cielo Riveros queda sin saber que hacer, y para salvarla aparece su amiga Helen que se la lleva corriendo. Toño queda sin respuesta y frustrado. Pero para suerte de él, en ese mismo instante aparece el dueño de la construcción Don Darío. Al final fue suerte que no llegara Cielo Riveros porque lo hubieran descubierto con la niña y meterse en problemas.
El día termino nuevamente Toño no logro ver a la niña para disfrutar su boquita. Cielo Riveros se quedó recordando lo que le dijo Toño…
A. “me dará 20 dólares, con eso podría comprar muchas cosas en la escuela o en la tienda”
Cielo Riveros a quedado pesando en ese dinero y lo que podría comprar en la escuela y así presumir de tener dinero ante sus amigas.
Al día siguiente su hermano Sergio no fue al entrenamiento porque tenía que estudiar para una exposición que tendría que presentar en la escuela dentro de 2 días, así que se fue a su casa con su hermana Cielo Riveros.
Cielo Riveros esa tarde al igual que otras tardes después del almuerzo se dirigía a la casa de su amiga Helen, quien vivía en el último pasaje de la colonia y era también la última casa antes de llegar a la calle. Esa tarde Cielo Riveros vestía una licra negra de tela alicradas, muy corta que se le metía la tela entre las enormes nalgas y la hacían ver tan deliciosa, su panocha se veía enorme y abultada, una blusa roja algo corta que apenas le notaba el ombligo, la típica cola de caballo y los mismos tenis.
Esa tarde las niñas jugaban al salta cuerdas enfrente de la casa de Helen. Las enormes nalgas de Cielo Riveros saltaban sin que la gravedad les hiciera efecto negativo. Todo el cuerpo de Cielo Riveros estaba muy firme excepto un poco por la panza que era algo gordita pero lo demás le veía muy muy rico. Junto a las niñas había otro niño que era primo de Helen llamado Matías de 6 años.
Los 3 niños jugaban inocentemente cuando de repente aparece Toño con unas bolsitas de dulces. Y se les acerca a los niños y le regala una bolsita a cada niño. Cielo Riveros al ver a Toño se asustó y se puso nerviosa, Helen y Matías le aceptaron los dulces muy tranquilos. Toño le entrega entre las manos un papelito a Cielo Riveros y le hace seña que es un secreto y se va. Cielo Riveros la guarda y a escondidas de los otros niños lo lee…
“te extraño mucho mi amor, ven a la construcción ahorita y te daré un regalo y los 20 dólares que te prometí, sino vienes se los daré a otra niña”
Era una estrategia arriesgada de Toño, pero funciono.
Cielo Riveros se despide de sus amiguitos y se va a rumbo a la construcción, viendo para todos lados pendiente que no la vean los vecinos de su casa. Al llegar a la construcción observa a Toño a lo lejos y le hace señas para que lo siga, Cielo Riveros entra a la construcción por la parte de atrás que colinda con un predio baldío que sirve para estacionar los tractores cuando no los están usando.
Al final del predio de unos casi 100 metros de área hay una especie de bosque con unos árboles de pino. Allí esta Toño esperándola. El tipo al ver que la niña se dirigía a su escondite ya tenía la verga más que tiesa y más al verla tan ajustada de ropas su ansiedad por tenerla aumentaba rápidamente.
Al llegar hasta donde estaba Toño, Cielo Riveros muy cansada le dice…
A. vaya ya estoy aquí cual es mi regalo?
Cielo Riveros lucia unas piernas muy juntas, enormes y muy suaves, su rostro chapudo por el efecto de correr bajo el sol ardiente del comienzo la tarde le hacían tener un aspecto más que tierno a la niña.
T. que gusto que estes aquí preciosa pero antes de darte el regalo sabes lo que tienes que hacer.
A. si se.
T. ok vente más para acá y gánate el regalo.
Toño introduce más adentro de los árboles a Cielo Riveros.
Unos minutos después, Cielo Riveros está de pie y un poco inclinada hacia adelante y con la verga de Toño metida en boquita de corazón, Toño a su vez esta arrecostado en un árbol disfrutando de la mamada que la niña le estaba dando.
La tenía sujetada con las 2 manos sujetándole la cabeza para el controlar la mamada vergal que la niña le hacía, Cielo Riveros se lograba tragar más de la mitad de la verga de Toño, cuando de repente aparecen José, Alfonso y Miguel y los encuentran en una situación más que comprometedora para Toño y vergonzoso para Cielo Riveros.
La niña al verse descubierta intenta huir, pero Miguel la sujeta con fuerza impidiendo que la niña escapara.
J. ahora si niña te encontramos con la verga en la boca jajaja.

M. puta Toño que guardadito te tenías esta mamona?
Al. Si está bien niña pero que rica te ves princesa con esta licra.
T. hey calmados que la putita es mía.
M. es nuestra diría yo, si no quieres que te delatemos tendrás que compartir su boquita y lo demás que la princesa nos pueda dar.
Al. Si Toño, serás nuestro jefe en el trabajo, pero aquí estamos fuera del trabajo y nos mandas aquí.
J. así que déjate de mierdas y comparte esa ricura con nosotros.
Mientras discutían, Cielo Riveros comienza a llorar suavemente, al mismo tiempo que observaba como estos hombres que habían llegado se estaban bajando el cierre de sus pantalones.
Toño no podía hacer nada por impedir lo que sus compañeros de trabajo tenían en mente hacer con Cielo Riveros y la niña ya sospechaba lo que estaban por hacerle.
José ya con la verga por fuera, se acerca a la niña y con algo de rudeza le dice:
J. vamos niña hazme feliz a mí también,
Cielo Riveros no quería hacer nada, ella solo quería que la soltaran e irse a su casa, pero eso pareciera que no podrá ser tan fácil porque al observar a su alrededor ya todos tenían sus vergas por fuera apuntándole a su hermosa carita.
Sergio muy dedicado a sus estudios no sospechaba a que su hermanita de 8 años estaba por hacerle un bukake unos viejos albañiles.
Unos minutos después, Cielo Riveros está sentada sobre una banca improvisada de ladrillos viejos que está detrás de la construcción, el ambiente es agradable porque están bajo las sombras de los árboles que dan un ambiente fresco.
Los 4 viejos están de pie y han rodeado a la niña que ya a comenzado su tarea chupadora de vergas.
En este momento José la tiene con casi toda su verga metida en la cavidad bucal de Cielo Riveros, es una verga algo pequeña de unos 10 cms de largo quizá, el viejo de 48 años la tiene de los cabellos violándole la boca a la hermosa y piernuda niña que por estar sentada sus piernas se ven más gruesas.
Unos minutos después es el turno de Alfonso que con mucho esfuerzo ha logrado mantener su verga erecta, ya que por el miedo escénico que los demás le vean la pija, el tipo está luchando con mantener su verga tiesa esto hace que el resto se burle de él y las consecuencias que no le dure mucho a la niña que entre lágrimas y quejas está mamando su tercera verga del día. Solo faltaba la de Miguel.

Este si tenía una pieza entre las patas, se podría mencionar que le media unos 17 cms de largo y era cabezona y algo gorda. Cuando fue su turno, este la acostó sobre los ladrillos como si de una cama se tratara y así acostada ensuciando sus ropas y parte de su espalda y cabellos, Miguel le coloca la carita de lado, ensuciando un poco también su mejilla derecha al ponerla sobre los ladrillos y en esa posición Cielo Riveros sufre su primera violada bucal.
Miguel no fue sutil como los demás, este la agarro con ganas dándole y penetraciones bucales a gran velocidad, la pobre Cielo Riveros presa de la locura de miguel solo le quedo soportar el mal trato que le hicieron en la boquita.
En ese momento a Toño se le ocurre la brillante idea de cogerse a la niña al verla tan rica acostada sobre esos ladrillos y siendo violada bucalmente, Toño pensó que todo sería fácil pero esa acción hizo que todo lo placentero terminara…
Cielo Riveros al ver que Toño estaba queriéndole bajar la licra comienza a llorar más fuerte y a gritar, pidiendo que la suelten acción que asusto a los 4 viejos y muy rápidamente se alejan de ella, mientras se subían sus pantalones corriendo lo más rápido posible y no se vistos por nadie.
Cielo Riveros en un instante queda sola en ese lugar y con mucha tristeza en su interior continúa llorando desconsolada. Al verse sola en ese lugar y sintiendo el paladar de su boca con sabor a algo desconocido por ella (semen) se da cuenta que algo mal hizo allí y continúa llorando con mucho dolor. Tapándose la carita con sus manos y sentada sobre la misma banca de ladrillos donde unos minutos antes le habían violado la boca 4 viejos albañiles.
Cielo Riveros regresa a su casa una media hora después con lágrimas secas en sus mejillas, sus ropas sucias y con aliento a verga y a semen.
En la ducha la niña se mete con la ropa puesta a bañarse y continúa llorando por lo que le hicieron esos viejos y siente un gran odio por ellos y más por Toño que no la defendió y dejo que los demás le hicieran chupar verga a la fuerza. Y otra cosa que la tiene molesta que no le dieron el regalo ni los 20 dólares que le habían prometido.
Todo el resto de la semana Cielo Riveros no salió a jugar por las tardes con sus amiguitos y se encerró en su casa. La niña no quería ver a Toño ni a los demás tipos que le hicieron chupar verga en ese bosque.
José y Miguel ya no siguieron trabajando en la construcción por miedo a que la niña los hubiera delatado solo quedaron Alfonso y Toño trabajando en la construcción del hotel. Ellos también se evitaron salir de la construcción en horas laborales tratando de encontrarse con Cielo Riveros.
Casi 2 semanas después Cielo Riveros por cosas del destino mientras ella compraba unos víveres en la tienda ve pasar a su lado a Toño quien ya salía de su trabajo y se dirigía a su casa. Toño al verla se emociona, pero al notar la mirada de odio que le hizo la niña se desanima y continúa caminando con un nudo en la garganta.
Ese fue un adiós entre Cielo Riveros y Toño.
Un mes después la niña ya había superado lo ocurrido en el bosque con esos viejos y ya salía a jugar con sus amiguitos, mientras jugaban a manita caliente con Helen, Matías y otra nueva amiguita de 9 años llamada Katy, un tipo de unos 30 y tantos años sale de la casa adjunta a la de Helen…
“Katheryn venga por favor”
Kt. Ya voy tío.
Cielo Riveros al ver al tío de su amiguita Katy se ruboriza y una mirada coqueta le da al tipo, el tipo no puede evitar ver la hermosa niña que es esas niñas robustitas que luce unas gruesas y bonitas piernas que se unen con un gran culazo, dentro una faldita short que la hace ver muy rica.
El tío de Katherine se llama Enzo y es maestro de una escuela bilingüe, piel blanca muy parecida a la de Cielo Riveros, de casi 1.80 de estatura, ojos claros y cabello castaño, cuerpo tonificado y una sonrisa que deja enamorada a Cielo Riveros.
Katherine y su tío dialogan algo a lo lejos de Cielo Riveros y los demás niños, Cielo Riveros no deja de ver a Enzo y Enzo con disimulo observa también a Cielo Riveros y su tremendo culo…
E. Que rica niña por todos los cielos…
Esa tarde noche Cielo Riveros y Enzo no dejaban de pensarse el uno al otro…

A. el tío de Katy es bien bonito…
E. esa amiguita de mi sobrina está bien rica como me gustan, bien desarrolladitas…
Cielo Riveros a sus 8 años se hace novia de un hombre de casi 30 años. así comienza el nacimiento de una nueva putita.
A la mañana siguiente Cielo Riveros despertó algo inquieta, no era muy normal eso en ella, pues sus pensamientos hoy no estaban en juegos o algunas cosas de sus estudios, ni de sus obligaciones en la casa hoy por primera vez los pensamientos de Cielo Riveros estaban en un hombre.
En dirección a su escuela la niña iba caminando con su mente pensando en Enzo el tío de su amiga Katherine, un hombre mucho mayor que ella en edad y estatura. Iba recordando su rostro que le pareció bello y aunque no hablo con él, le parecía muy agradable.
De igual forma Enzo no dejaba de pensar en esa niña nalgona que había conocido la tarde anterior, pero el la recordaba distinto, él pensaba en lo rica que se le veía el culo y las piernotas que se manejaba la niña, la pensaba de unos 12 años sin sospechar que apenas acaba de cumplir los 8 años.
Cielo Riveros en la escuela andaba muy distraída por estar pensando en el hombre misterioso que solo conocía que era tío de su amiga, pero no sabía su nombre y de igual forma Enzo no conocía el nombre de la niña que le mantenía la verga tiesa solo de recordar el culote rico que tenía.
Era día viernes y Cielo Riveros al salir de la escuela se tenía que ir al comedor de su mama porque sus hermanos tenían entrenos deportivos, y nadie estaba en casa para cuidarla, era rutina de todos los lunes, miércoles y viernes. Pero este día ocurriría algo en el comedor que haría que Cielo Riveros dejara de ir un buen tiempo.
Enzo por su parte andaba de novio con una chica llamada Paola, una chica de 16 años que era hija de un amigo del padre de Enzo. Y justamente en el momento que Cielo Riveros estaba pensando en Enzo, este estaba en su casa cogiéndose a Paola vaginalmente. La tenía en la típica posición del misionero dándole con ganas a la chica, mientras los padres de la chica se la imaginaban en el colegio recibiendo sus clases escolares, pero en realidad Paola estaba recibiendo una buena cogida que ya llevaba más de una hora tragando verga vaginalmente, con 3 orgasmos placenteros y uno más que estaba a punto de disfrutar. Enzo por su parte estaba concentrado cogiéndose su novia, pero pensando en el culo de Cielo Riveros.
E. que rico seria estarse cogiendo esa niñita que vi ayer….mmmmm
Eran los pensamientos de Enzo mientras tenía a su novia de perrito dándole por el culo sin piedad. Cabe aclarar que Paola tenía otro novio en el colegio donde estudiaba, quien era el oficial y el que sus padres conocían como el novio de su hija llamado Javier.
La jugada de Paola era que se inventaba muchas formas para poder escaparse con Enzo y salir a coger le mentía a sus padres y a su novio para poder verse clandestinamente con su amante que le duplicaba la edad y que estaba enamorada del desde que lo conoció en su fiesta de 15 años. En ese entonces ella ya andaba de novia con Javier, pero como toda putita le pico la panochita al conocer a Enzo y así comenzó a dar papaya a dos machos que la cogían a su antojo con la diferencia que uno la amaba y el otro solo la usaba como su puta personal.
Y para sus padres Paola seguía siendo virgen. Sin saber que a los 12 años un tío le desvirgo la boquita en un paseo familiar, a los 13 años perdió la virginidad vaginal por una apuesta de futbol con un hermano de una compañera de colegio y el virgo del culo lo perdió con Enzo justamente al mes de haberse conocido en la fiesta.
Paola era muy linda de cuerpo, poseía un culo ancho, pero no era muy paradito, buenas caderas y un hermoso rostro, de cabello negro ondulado y una estatura de 1.68. esa era la chica que la estaban cogiendo por el culo mientras el macho que la poseía pensaba en otro culo que era de una niña 8 años menor que ella.
Mientras tanto ya casi las 2 pm en el comedor, Cielo Riveros ayudaba a su madre a limpiar unas mesas, Cielo Riveros era una niña oficiosa, muy tímida o callada cuando estaba frente a su madre a quien le tenía mucho miedo porque era muy enojada y por todo la regañaba, era de las típicas hijas que a la vista de sus padres son unas santitas, pero lejos de ellos se convierten en una perversas y traviesas.
En eso estaba Cielo Riveros vestida con su pantalón deportivo escolar que le quedaba muy ajustado a su tremendo culo y en ocasiones hasta se le metía entre las nalgas cuando ella se agachaba para limpiar las mesas, esas nalgas de la niña unos clientes frecuentes que no estaban muy lejos de la niña le observaban con mucho morbo. Eran 3 tipos que frecuentaban el lugar, pero no tanto por la comida que les vendían sino más que por ver el culote que Cielo Riveros tenía.
La niña no se fijaba en esas cosas y hacia las cosas sin preocupaciones, ella aún no se daba cuenta que ya robaba miradas de los hombres. Hasta de su propio padrastro y otros viejos que llegaban al comedor se deleitaban viéndole las nalgas.
Pero esta vez Ruth, la mama de Cielo Riveros se dio cuenta como esos hombres miraban el culo de su hija, ella reconocía esas miradas de deseo y le molesto mucho que esos viejos estuvieran deseando a su hijita de 8 años, no les reclamo a los clientes por no perderlos y que estos dejaran de ir a su comedor, pero si tomo una decisión con Cielo Riveros a partir de ese día.
Decisión que ella pensó que era la más adecuada, pero al final quizá fue la peor.
Ruth llama a su hija y a solas le dice:
R. Cielo Riveros a partir del lunes después de tus clases en la escuela te vas a ir para la casa, ya hablare con Sergio y Felipe para que se turnen y te cuiden, ya no quiero que vengas al comedor oíste?
A. sí mama.
Para Cielo Riveros eso era una excelente noticia porque no mucho le gustaba ir al comedor y prefería estar en la casa jugando con sus amigas y más ahora que había conocido al hombre misterioso.
Ese día Paola sale de la casa de Enzo sin calzones y bien cogida por todos sus huecos y se va lo más rápido que puede a su colegio en taxi antes que llegara su padre y se dieran cuenta que no estaba en el colegio, sino que cogiendo. Obviamente sin ser vista por su novio. Paola tenía amigas que le ayudaban en estas escapadas sexuales que hacía desde hace casi 9 meses atrás.
Paola al ver a su padre le saluda con beso en la mejilla, el padre de Paola al ver su hijita se emociona y también la besa en su mejilla sin sospechar que esa boquita dulce de su hijita horas antes había tenido una verga perforándole la garganta.
Enzo y Cielo Riveros no se ven ese día, pero todo cambia para ambos el día siguiente.
Era sábado, Cielo Riveros no iba a la escuela ni sus hermanos, ellos se quedaban en casa haciendo oficio, mientras Ruth y Héctor se iban al comedor desde muy temprano como todos los días, excepto el domingo que no abría el comedor era el único día de descanso de Ruth.
Felipe el mayor de los hermanos levanta a Cielo Riveros para que vaya a la tienda a comprar pan, la niña muy de mala gana obedece a su hermano y se dirige a la tienda tal como salió de la cama. La tienda estaba como a 5 minutos de la casa de Cielo Riveros. Esta estaba a dos casas antes de la casa de su amiga Katherine. Todo iba bien para ella hasta que cuando la niña venia saliendo de la tienda se topa de frente con Enzo quien iba a la tienda a comprar también. Cielo Riveros al verlo se puso tan nerviosa que hasta boto una bolsita que llevaba con azúcar y está al caer al piso se rompió y se echó a perder la azúcar.
Cielo Riveros ya no llevaba más dinero para comprar más y eso fue su primera preocupación y la segunda era tener a el hombre misterioso frente a ella.

Enzo al ver a la niña del tremendo culazo también se puso nervioso, pero actuó rápido…
E. lo siento que pena que se te callo la azúcar preciosa pero no te preocupes yo te compro otra porque me siento culpable al asustarte con mi presencia ya vez que soy tan feo que asusto a todo mundo cuando me ven.
Para Cielo Riveros eso fue tan alucinante que ni se lo creía que el hombre misterioso le estuviese hablando, para ella era como un sueño, y de tantos nervios que tenía que solo se limitó a sonreír y esperar a que le dieran otra bolsita de azúcar.
Mientras el tendero despachaba a Enzo, este con disimulo miraba a Cielo Riveros del cuello para abajo. Cielo Riveros simplemente andaba vestida en un camisón que le llegaba hasta las rodillas y como toda su ropa, este le quedaba bastante ajustado a su culo y cintura y hacía que se le notaran los calzones que llevaba puestos.
Enzo comenzaba a tener una tremenda erección al ver a la niña vestida tan provocativa…
E. ten la azúcar y disculpa el susto preciosa…
Cielo Riveros no contesta y solo se limita a sonreír, la pobre estaba hecha un manojo de nervios.
E. veo que eres algo tímida pero no importa eso te hace ver más hermosa, por cierto, me llamo Enzo y tú?
A. Cielo Riveros.
E. un placer conocer a tan hermosa niña como tu Cielo Riveros.
Cielo Riveros ya no supo que hacer y se limitó en salir corriendo hacia su casa sin despedirse de Enzo.
Enzo quedo fascinado al encontrase con esa niña hiper nalgona y deliciosa.
“así que te llamas Cielo Riveros, estas ricas mamacita, algo saldrá estoy seguro.”
Eran los pensamientos de Enzo al ver como Cielo Riveros se iba corriendo lejos de él y también observo como esas nalgas al correr rebotaban deliciosamente bajo el camisón.
Cielo Riveros muy emocionada llega a su casa a toda prisa y deja el comprado en la mesa y regresa a su cama para recordar con tranquilidad tan mágico momento para ella.
“Enzo, que hermoso eres wao”
Como a las 10: 00 am Enzo escucha que unos niños juegan afuera de su casa y por una de las ventanas observa que están su sobrina Katherine, un niño que desconoce el nombre (Matías) y Cielo Riveros. Al ver a Cielo Riveros casi le da un infarto al verla vestida con una mini licra blanca pegada a su cuerpo como una segunda piel, esta se le metía entre la zanja de las nalgas y su vagina se notaba enorme y muy rica.
Usaba también una blusita azul y dos coletas en su cabello. Los niños jugaban a saltar la cuerda muy feliz. Enzo podía notar como se le marcaba el culo y la vagina a la niña. En cada salto que Cielo Riveros daba era notable lo firme que tenía esas nalgonas y piernas con cero estrías y nalgas aguadas, todo en Cielo Riveros estaba en su lugar muy bien.
Katherine era la hija de una prima de Enzo, la niña le decía tío por cariño y él le decía princesa. Lisset era la mama de Katherine y estaban viviendo en casa de Enzo por un tiempo mientras le terminaban de hacer una casa en un terreno que su ex marido le dejo al divorciarse. La casa estaría lista en unos 2 meses, a partir de ese día.
Enzo no se fijaba en Lissette, ella no le llamaba la atención, pero Katherine sí. Y por la niña es que Enzo acepto a Lissette a que viviera con él, para poder estar cerca de la niña. Katherine era de piel blanca bastante nalgoncita también y piernuda, carita fina y de ojitos claros, cabello medio castaño y algunas pecas en su rostro, a diferencia que Katherine vestía muy conservadora y Cielo Riveros no.
Al mediodía Enzo se le ocurre pedir un domicilio, sale a llamar a Katherine para que fuera a comer…
E. princesa venga almorzar por favor.
K. voy tío.

E. traiga a sus amigos porque hay pizza para todos.
Cielo Riveros y Matías se emocionan al escuchar que comerían pizza. Rápidamente los 3 niños entran a la casa de Enzo. Quien en realidad quería que Cielo Riveros estuviese en sus terrenos y así avanzar en la conquista. Al tenerla dentro de su casa y verla sentada comiendo pizza, Enzo no dejaba de verle las piernotas que se le notaban al estar sentada y la licra se le subía más, parecía que Cielo Riveros vestía en calzones nada más. Enzo con la verga hiper tiesa al ver tan rica niña en su casa.