Tabú

Peladita en el bus con culo de no creer

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©Stregoika 2022
Eso de que le gusten a uno las culi-cagadas de entre 10 y 13 es muy verraco. Ya les he contado algunas cosas que veo por ahí y nunca hago —casi— nada. Ahora me quedó gustando el contarles. Aquí va otra:

Hace unos días tuve qué salir temprano a hacer una diligencia. Una vez hice el trámite, abordé un autobús de vuelta y por el destino y la hora, no venía lleno. Tan pronto me subí, advertí la presencia de una super-nena de unos 10 años de pie junto a la silla donde venía su abuela (?). Era delgada y alta para su edad (no tenía más de 10 puesto que tenía 0 senos). Llevaba su negro pelo atado en una coleta y remera blanca. Lo que más llamó mi atención fue que llevaba uno de esos leggins negros brillantes, deportivos, como de ciclista. Tenía un figura que lo hacía a uno pasarse las manos por la cara y refregarse los ojos para ver si no estaba soñando. ¡pero qué culo! ¡PERO QUÉ CULO! Se le marcaba muy bien esa cola, cada nalga envuelta y el croquis de su panty de niña, con todo y parche de algodón ahí en toda la panocha. Me enloquecí. Deseé pasarle mano cuando entrara yo al bus, pero no me arriesgué puesto que había mucho campo libre y cualquiera podría sorprenderme. Entonces pasé y me ubiqué en una silla en la misma fila donde venía la señora y aquél portento de peladita. Me puse a sacar la cabeza hacia el centro del bus para verla bien. Si alguien me veía, pues… yo venía viendo el camino, pues tenía afán. Además, nadie nunca —excepto quizá en el caso de alguien obsesivamente prevenido, por haber sido abusado recientemente, a lo mejor— está fijándose en lo que mira otro.
Venía sin poder creer todavía que semejante pedazo de jamón fuera cierto. Por el ruido del motor del bus y por el tapa-bocas, me permití decir cochinadas que me calentaran mientras la violaba con la mirada. “Mamasita, tu papi te tiene en casa y ¿no te hace nada? Si no te coge es porque es marica”. “Te mamo ese culo así crudo, bebé”. “Ya estás pidiendo verga a gritos, mi amor, aquí hay una que quiere complacerte”. Etc. Ella a veces me veía y yo no disimulaba, al contrario, quería bajarme el tapabocas y lemerme los labios. Pero no hice eso tan pasado, jaja. Sí la miré de arriba a abajo y le hice un guiño. Ella no respondió de forma alguna. Yo seguí diciendo cosas depravadas y mojándome.

Alguien desocupó una silla del otro costado y yo me aventé a agarrarla, pues desde allá tendría mejor perspectiva de ese increíble culo. La misma niña iba a ocupar esa silla, pero ‘se la gané’ y me dije: «tú quédate allá y yo me hago aquí a mirarte, diosa divina». Me puse a mirarla, a contemplarla y a admirarla sin poder creer semejante sensualidad en una mocosa tan joven. Incluso miré a otros varones a ver a dónde estaban viendo, pero a nadie parecía importarle aquella belleza. Bueno, al que le gustan las niñas, le gustan y ya.
Tenía yo muchas pero muchas ganas de sacármela. Pero no fui capaz. Todavía me queda algo de cordura. Sí me froté por encima como loco, cubriéndome con mi morral, hasta que se me puso cañón y mojé. En un momento, ella volteó para ver hacia la parte de atrás del bus y le vi por delante. Casi me vengo. Casi me corro. Casi tengo un orgasmo. Venía tan arrecho que no me importó que ella me descubriera mirándola todavía. Tenía un panochón que podía pesarse en una balanza de supermercado. Me solté el member, porque iba a eyacular y no quería tener qué lidiar con el charco de semen cuando estuviera andando por la calle.
La nena y su abuela se iban a bajar y aunque no era mi estación, me paré también y me uní al apretón que se hacía en la puerta para salir. Le toqué el culo por unos segundos. La sensación de tibieza a través del material liso del leggins en mis nudillos fue mágica. ¿Alguien alguna vez se ha venido sin tocarse? Yo estuve a punto. Ella se bajó y una vez en tierra inspeccionó hacia adentro a ver quién la había manoseado. Yo quedé ahí arrecho y suspirando y duré repitiéndome por horas cosas como: “Ojalá vea ella más vergas que los orinales del campín”. “Ojalá el papá abra los ojos y sepa lo que tiene en casa y aproveche”. “Ojalá ese culo y esa cuca reciban verga sin descanso, y que empiecen esta misma tarde, ojalá y con papi”. Me fui a la casa y me pajeé como
desquiciado. Y luego otra vez y en la noche otra vez más. ¡Qué niña!

FIN

Profe: ¿Se puede embarazar una si hay semen en el agua de la piscina?
Ordeñada express por nena de grado 8º

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