Sexo En General

El cuñado de Mar le cuenta sus penas; ella se apiada y le ofrece su coño para consolarlo.

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Resumen:  

Oscar, el cuñado de Mar ha roto con su novia desde hace unas semanas y viene a contarle a su cuñada como la extraña. Esta para hacerle olvidar un rato su pena y ganas, le ofrece usar su coño. 

Inicio: 

Mar de 32 años, esposa de Maro y madre, siempre ha sido una zorra caliente. Al punto de coger hasta con su padre Griseo en trio con su esposo. 

 

De tez morena, n i muy alta, ni muy bajita, tiene un cuerpo esvelto y piernas bien moldeadas que resalta su trasero. Su cabello negro y largo realza su rostro ovalado. Es sexy. 

 

Es de noche, su hijo está dormido y Mar está sola en casa ya que su esposo por trabajo no está presente, por lo que Mar anda tan solo con una playera ancha y sus pantaletas arreglando la casa. 

 

Tocan la puerta. 

 

Mar se asoma y ve su cuñado Oscar, el hermano menor de Maro, le abre la puerta. 

 

Mar: “¿Qué paso Oscar?” 

 

Oscar, visiblemente alterado: “¿Puedo pasar?” 

 

Mar lo deja pasar y lo invita a sentarse diciéndole: “Habla bajo, está durmiendo mi hijo” 

 

Oscar con los ojos llorosos le cuenta que rompió con su novio Mary, que se siente triste, que su hermano tiene suerte tener una mujer como ella. 

 

La verdad es que Oscar siempre ha mirado a Mar con ganas. 

 

Están los dos sentados uno al lado del otro sobre el sofá. 

 

Ya terminado su triste relato, Mar toma la cabeza de Oscar y la pone sobre su pecho consolándolo. 

 

Oscar, nota como debajo de la playera, Mar no lleva sostén y al mirar sus piernas morenas bien moldeadas, tiene un principio de erección. 

 

 

 

 

Dicha erección no pasa desapercibida por Mar quién ve la oportunidad de consolar a Oscar de una forma especial. 

 

Mar gentilmente levanta la cabeza de Oscar, se levanta la playera y descubre su seno izquierdo repleto de leche ya que su hijo a quién aun amamanta no ha tomado. Acerca de nuevo la cabeza de Oscar y le da su pecho sin decir nada. 

 

Oscar toma el pecho de su cuñada y empieza a chupárselo hasta que la leche de su cuñada fluye en su boca. Su erección ahora no un “principio” y sino una de pleno derecho. 

 

Oscar pasa su mano sobre el muslo de Mar y esa sin decir nada abre las piernas. 

 

Oscar, no pierde tiempo, sube su mano hasta la pantaleta de Mar e introduce su mano para acariciarla. Siente su coño velludo, busca su entrada. 

 

Juega un poco con sus vellos púbicos, pero no tarda en meterle el dedo mayor en la raja, para encontrar su cuñada super húmeda. 

 

Mar siente el dedo de su cuñado explorándola, y se moja aún más. Pero también aprovecha el momento, para con su otra mano, liberar la verga erguida de Oscar. 

 

Mar nota que tiene una buena verga, ligeramente más gruesa y grande que su hermano.  

 

Mientras Oscar la dedea chupando su seno, ella empieza a mastúrbalo con su mano derecha ya que la izquierda aún descansa sobre la cabeza de Oscar. 

 

Mar siente como le pulsa la verga. Ella suaviza su ritmo, no quiere que se corra ya en su mano. 

 

Mar se abre aún más de pierna: “Ya cómeme” 

 

Oscar se coloca enfrente de ella, le baja su pantaleta dejando expuesta su raja con su entrada rosita. Para mayor comodidad coloca las piernas de Mar sobre sus hombres y empieza a lamerla. 

 

Mar, con ambas manos, le toma el cabello y empieza a gemir suavemente y retorcerse. 

 

Está claro que no es la primera vez que le hacen un oral, pero sin duda es uno de los mejores, el hermanito de su esposo saber usar mucho mejor su lengua en ella que él, y casi tan rico como se lo hace su padre (eso justamente le recuerda un oral que recibió de su progenitor durante el cual justo en el momento correcto, le metió un dedo en el culo, dándole un super orgasmo que casi se desmaya”. 

 

Mar tiene ganas de darle una mamada a su cuñado, pero teme que se venga luego en su boca. 

 

Nin modo se va a arriesgar. 

 

Mar: “Ya párate por favor” 

 

Oscar se para y Mar se pone de rodilla enfrente de él y empieza a mamarlo. 

 

Se confirma su sospecha, no lleva ni 30 segundos que su cuñado se corre en su boca con un gemido. 

 

En el plan cuñada consentidora, se traga todo. 

 

Pero que no crea Oscar que solo la va a dejar húmeda no más. 

 

 

 

Mar: “Oscarcito, ya tuviste lo tuyo, te viniste rápido, pero no terminamos. Quédate así parado” 

 

Mar se levanta, va a un cajón y regresa con un dildo de buen tamaño y un bote de vaselina. 

 

Mar a Oscar: “Eres bueno con esa lengua tuya. Me hubiera gustado que me metieras tu pito en mi… pero en fin…” 

 

Mar: “Vas a volver a comerme, pero al mismo tiempo quiero que me metas eso en el ano” dice mostrándole el dildo. 

 

Mar: “Usa la vaselina y mételo despacio… si no tienes cuidado seré yo quien te lo meta a ti eee 

 

Mar: “Primero me lo vas a meter un poco y luego me comes de nuevo la raja” 

 

Mar se recuesta sobre el sofá. 

 

Oscar una vez más coloca sus piernas sobre sus hombros. 

 

Se para un poco de tal forma que el culo de Mar y su ano queden bien expuestos. 

 

Unta el dildo con un poco de vaselina y empieza a introducirlo en el ano de Mar. 

 

Para Mar, no es tampoco la primera vez que le entra allí algo… así que se relaja y deja que entre suavemente en ella. 

 

Le gusta la sensación que le produce allí. 

 

Oscar, empieza a darle ritmo al dildo, entra y sale… cada vez se lo mete un poco más. 

 

Oscar se acomoda y mientras que con una mano sigue penetrando su cuñada con el dildo, le vuelve a mamar la concha deliciosa de Mar. 

 

Es más, sodomizar a su cuñada con un dildo, hace que se le vuelva a parar. 

 

Mar se vuelve loca, siente el dilo en su culo que va y viene la lengua de Oscar adentro de su rajita, se corre, se retuerce de placer. 

 

Oscar, a notar el orgasmo de la mujer de su hermano, le retira el didlo del ano y dejar de comerla. 

 

Mar, después de unos segundos para recuperarse, le dice a Oscar: “Ya veo que ya no estás triste. Pero que esto quede entre nosotros. Si otra vez te dan ganas que te consuele me avisas. Ya vístete y regresa a tu casa” 

 

Oscar, obediente y un poco avergonzado, se viste y se retira. 

 

Mar, aun recostada en la sofa sin bragas piensa: “Voy a dejarle creer que lo nuestro es un secreto… Parece que engañar a su hermano lo prende mucho y me gusta como me lame la concha, admeás queda pendiente que me meta la verga…” 

 

Sin embargo, Mar no tiene secreto ni para su esposo, ni para su padre, así que, cómo no se puede comunicar con su esposo por el momento, marca a su padre. 

 

Mar: “Padre, ¿qué crees que pasó? Vino Oscar y …» 

 

FIN 

 

 

 

Julieta.
Málore

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