Dominación-Sumisión Fantasías Eróticas Sexo No Consentido

El Incubo del Internado 06

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Capítulo 6

Estaba nervioso, apenas y pude dormir después de lo ocurrido el día anterior, era un jueves lo  recuerdo bien, esperaba frente a la oficina ver a la directora acompañada de policías, pero cuando llegó se veía muy tranquila, bien arreglada con un traje azul rey, camisa blanca y sin medias, esta al verme preguntó calmada por la cámara, yo sorprendido por su actitud le dije (como siguiéndole el juego) que esa no tenía nada extraño, era nueva que sólo la estaba presumiendo como dijo, eso la calmó aparentemente, pero yo me quedé extrañado, al notarlo la directora me pregunto:

Dime estas bien Jay – dijo la directora.

Si estoy bien – respondí algo nervioso.

La Directora se extrañó al verme, aparte mi duda fue algo sospechosa y volvió a preguntar:

Seguro, porque estas actuando raro, vamos dime qué te pasa – señalo la directora.

Viéndome acorralado le dije:

No es nada es que Miss usted parecía haber dormido mal – fue mi respuesta.

Iba tratando de verme como si estuviera preocupado por ella, eso la puso nerviosa y sin preguntarle nada me respondió como si tuviera obligación conmigo, algo que me sorprendió: 

la verdad acabo de soñar con que estaba siendo sometida por una cosa, sonará extraño, pero estaba en mi oficina ya tarde, cuando algo pasa, se cerró la puerta de golpe y al asomarme a ver qué ocurría algo me jala hasta el escritorio, siento que huele horrible pero eso me excita mucho, tanto que mis pantis se mojan, luego como si unos brazos me sometieran me abren de piernas y sujetan mis manos, estoy atrapada, mi camisa se abre y mi falda es alzada, te imaginaras lo que pasa con mi ropa interior, después siento que me empiezan a violar, chupan mis pechos y hasta me penetran por el culo y la concha, pero lejos de sufrir siento demasiado placer, no lo puedo creer, pienso que es porque llevo un tiempo sola, desde que mi marido me abandonó por otra y me quedé sola con mi hija, apenas tiene 6 años ahora, además no eh tenido pareja – dijo la directora Kim un poco calmada – pero lo más curioso de mi sueño es que aunque en un principio quien me cogía era algo invisible al final se convirtió en ti, fue tan intenso esto que hasta me corrí un par de veces en mi cama antes de venir a trabajar, es gracioso no crees. 

No daba crédito a lo que oía, mi polla estaba tiesa y ella por un momento creí que lo notó pero se veía caliente, por lo que le dije un poco juguetón:

No se preocupe, miss Kim, cuando quiera le podría hacer el favor.

Después de eso ella me dijo con una sonrisa coqueta:

Bien, lo tendré en cuenta.

Y se mordió el labio de forma sensual, después de eso desvié el tema para volver a lo de la cámara, no había problemas serios, para Pit por lo menos no con la escuela, sin embargo era un equipo bastante cuestionable y eso se ganaría un castigo ejemplar, eso le serviría como una llamada de atención, porque descuidaba sus estudios, al enterarse mi tía se alegró, pero por su parte mi primo estaba algo molesto pero calmado, me debía una grande, así que aproveché para cuestionarle lo de la escuela y sin alternativas tuvo que responderme, pero lo haría afuera, nunca dentro de la escuela donde ronda el incubo, ya afuera del plantel, en la cafetería de siempre, algo paranoico me comenzó a decir:

Mira, ese lugar es viejo data de mucho años, desde antes de mis abuelos, pero se dice que cuando era un convento cosas malas pasaban, que en su momento se metieron unos supuestos monjes y violaron a casi todas las monjas menos a unas que sacrificaron en un rito, así llegó esa cosa, pero no pudieron dominarlo, porque eso querían, tener su poder, se dice que como ellos estaban manchados y no tenían “algo” para someterlo este se puso en su contra, así que quedaron malditos, mira no sé bien que se necesita, esto me lo contó el viejo vigilante nocturno antes que lo corrieran por volverse “loco”, aunque sé que encontró el aula donde se invocó a esa cosa, pero tampoco pudo someterlo a ser su sirviente, sólo me dijo que el ritual estaba incompleto y por eso los del culto fueron maldecidos, no sé si era sangre de virgen o que se yo, pero si consigues lo que falta, lo pones en el centro del cuarto terminaras el ritual volviéndote el amo del incubo, eso quiero pero no sé dónde está o el ingrediente final, por eso no quiero que me expulsen o jamás lo lograré.

Dijo Pit finalmente, no me importaba mucho eso, pero tener control de esa cosa me interesaba, por un lado quería mantener a salvo a mis hermanas, aunque otra parte de mi soñaba con jugar libremente con los cuerpos de las maestras, algunas alumnas y hasta con Lexy, Tammy y Sally; después de eso regresamos a la escuela, Pit debía enfocarse más en sus estudios porque de lo contrario sería un problema, lo tenían en la mira y yo estaba tranquilo haciendo mi trabajo, aunque era más cuidadoso al revisar, buscaba el cuarto del ritual, así estuve y debó admitir que no hubo por ese día algo más, en la noche revisé la actividad, curiosamente no hubo nada ni de movimientos paranormales o con los maestros, pensé que sería un día tranquilo, aún así me fije en mis hermanitas, todo también se halló calmado con ellas, si acaso pude ver a Lexy tan sexy como siempre usando un nuevo short y playerita azul cielo, mi hermana con su clásica playera y pensé que tal vez Tesi necesitaría algo nuevo para descansar, igual pasó al ver a Angie que se dormía con solo un calzoncito y un pequeño top, que ambos se hallaban en mejores condiciones que los de Giby, no tenía opción debía llevarlas a comprar ropa nueva, tal vez mañana mismo podría hacerlo por fortuna aún tenía algo de dinero, pero aparte recordé que la quincena tocaba, con eso en mente me dormí tranquilo.

No sé qué me pasó pero todo estaba oscuro en mi habitación, pensé que estaba dormido, o estaba despierto, no sabía, pero de repente escuche unas risas, frente a mi cama estaba Tesi, y se levantaba la playera para dejarme ver su plano vientre al principio antes de revelar lo demás, sus lindos y redondos pechos, pero no se quedaba quieta, esta se acostaba de tal forma que me dejaba chuparle las tetas, y reía con lujuria, incluso me empujaba para que lo hiciera, yo no podía moverme, pero se restregaba sobre mí, acariciándome con su cuerpo, y después estando desnuda se posaba sobre mi abdomen para masturbarse, mientras veía como me marcaba con sus jugos como si fuera su propiedad, en eso notaba que no podía moverme, y ella aun riéndose bajaba más para tallar su vagina con mi miembro sin penetrarse, pero eso la excitaba más, pues me estaba empapando con sus jugos, aparte jugaba con sus tetas mientras las lamia ella misma, en eso escucho una nueva risa, al girar mi vista noto que tengo sobre mi cabeza a Giby, ella está totalmente desnuda, también serie, su rostro no lo reconozco, pues su gesto está lleno de deseo, es completamente pervertido, de un momento a otro se va agachando para obligarme a lamerle su vulva, así lo hace, y se encaja en mi boca lentamente, viendo como de su cuerpo salen algunos fluidos, intento quitarla, pero algo dentro de mí me dice: “qué esperas comete a las zorras”, en eso trato de gritar y despierto…

Todo había sido una maldita pesadilla, no me esperaba un sueño así, o algo parecido, es buena hora, así que solo me quedo unos momentos en la cama antes de levantarme, tengo la sensación de ese ensoñación en el cuerpo, como si un calorcito aparte me acariciara, así que para calmarme voy a bañarme con agua fría, todo está tranquilo, después hago lo necesario: vestirme, desayunar y comenzar mi vigilancia, nada fuera de lo usual, es un buen día, aunque empieza a sentirse un poco el frio, sin duda el verano se acabara pronto, lo que me recuerda que tengo que salir con mis hermanas a comprarle ropa, así que aprovecho para darles la noticia, ellas se pusieron felices, eso para nosotros es un lujo, pero gracias a mi trabajo y las pagas extras me es posible consentirlas un poco, aún así al estar con ellas no puedo evitar el sueño y pese a su uniforme las imagino desnudas entregándonos a la pasión, trato de evitar esos pensamientos, así que me retiro, pero al menos debido a esto me doy cuenta que tendré que posponer la salida hasta mañana por las tareas de ambas, no encuentro problemas, lo que es más tengo que avisarle a la directora, por lo que voy a su oficina, sólo espero que al verla siga pensando que lo de la otra vez siga siendo un sueño, al llegar todo está tranquilo, también para ella es un día sin muchas preocupaciones, al verme se comporta de forma más calmada, algo que me extraña porque siempre fue formal, no importa, así es mejor, le doy aviso de mis planes para el día siguiente, ella acepta de buena forma, pero hay algo en su mirada que noto, así que pregunto.

¿Todo bien directora?

Si, Jay, todo bien – pero aunque dice eso la mujer parece que algo la inquieta.

Perdón, es que parece que algo le molesta.

No es nada, bueno si pasa “algo” pero no es importante – dijo como si no pudiera soportar más.

Si puedo ayudarle en algo solo dígame.

Entonces creo que te tomaré la palabra – dijo la directora un poco más relajada.

En eso se levantó y se dirigió a la salida, pensé en seguirla pero de repente tras fijarse a su alrededor cerró la puerta, por un segundo creí que me preguntaría sobre algo íntimo, pero en eso note casi como un instinto que su caminar se volvió más lento, su cadera parecía moverse con cierto ritmo hipnótico, la miré bien, traía puesto un traje negro, con una blusa blanca, como siempre ella tan elegante, pero algo había más, su olor era muy agradable pero tenía un toque diferente, no era el perfume, se acercaba a mí y se mordía el labio, sentía que el lugar se volvía más caliente, más con cada paso que daba la directora, quien lucía ansiosa, no sé qué me paso nuevamente pero en ese instante cuando estaba a unos pasos de mi la jale justo cuando me iba a decir algo y la bese con pasión, introduciendo mi lengua en su boca, probando su saliva, ella estaba sorprendida pero se dejaba hacer, aún quería decir algo, pero no se lo permitía, se dejaba besar y su boca sabia a gloria, mientras con mi mano acariciaba sus nalgas, las amasaba, ella al sentirlo me tomó de los hombros pero no hacía nada por alejarme, más bien intentaba tener algo de control, pero ese lo había perdido desde el principio, así que sin demora mi mano fue jugando con sus glúteos cuando ella se rindió pude comenzar a subirle la falda para meter mis manos bajo esta y sentir esa carne que siempre desee, desde el primer día que la vi, ella solo se dejaba, y fuera del besuqueo le dije.

Esto quería no miss Kim.

AH, sí, pero – diría la directora con un tono inquieto.

Pero nada, creo que ahora las cosas van a cambiar.

En eso, mis manos dejaron sus nalgas y me saque la ropa para dejar mi torso libre, ella me miró sorprendida, suspiró excitada, pero antes que pudiera reaccionar le quite su saco y desesperado le baje la blusa con todo y brassier para comenzar a chuparle los senos, ella se entregaba al placer, y con sus manos me mantenía atapada contra su pecho.

Si, esto deseaba desde ese sueño quería sentir algo así, no sé qué me pasa, no puedo más que desear tu verga muy dentro de mí, convertirme en tu puta, que me hagas lo que quieras, ser tu juguete, que me castigues, lo que sea pero tómame – dijo entre gemidos la directora.

Eso me encendió, y con total libertad, mientras me saboreaba sus pechos mis manos fueron a su falda una vez más, ahora la subí sintiendo sus nalgas, las volvía a amasar, pero solo de momento, luego procedí a bajarle la panti que casi no salía, estaba completamente empapada, tuve que acariciar su pubis para que se soltara, una vez fuera me decidí a sobar sus piernas las cuales ante sorpresa de ella separe sin problema, levantándola, ante eso su muslos me abrazaron mientras yo jugué con su cuerpo, mis manos la acariciaban, con total libertad, ella gemía y su aroma de hembra en celo se extendía por todo el lugar, en ese momento aproveché para sacar mi herramienta y así como estábamos la penetre sin contemplación, ella gimió dulcemente, ante eso algo en mi sangre hirvió y la embestí de forma salvaje, ella desde el primer instante se corrió, pero con cada entrada seguía caliente, era como si su concha tratara de exprimirme todo, algo que disfrutaba, nos volvimos a besar, aunque el ritmo era frenético, al final me corrí soltando una carga tan grande que ella se volvió a venir y tanto sus jugos de su última corrida y mi leche salieron hasta mojar el suelo.

Algo me pasaba que estaba listo para continuar, el miembro seguía dentro, rosando la intimidad de la directora, pero en eso escuche que alguien se acercaba, igual que miss Kim, apenas y pudimos reaccionar, abrimos la ventana para que saliera el olor, nos arreglamos, mientras tocaban la puerta, pedimos que nos esperaran, y como pudimos arreglamos lo mejor posible, abrimos la oficina para ver que eran otros maestros que buscaban su paga, el olor no se perdía y esto lo notaron, pero les dije que era una bromita del algún alumno, que encontré, apestaba peor, por eso cerramos la puerta para que el olor no saliera dentro de las instalaciones, parece que se creyeron la excusa, así que fueron saliendo los cheques, estaba por irme con el mío, cuando me dijo Kim que de favor le llevara el suyo a Brandy, puesto que saldría temprano por una cita, me entregó el papel, ambos simulamos la calma, pero yo solo tenía en la mente lo que habíamos hecho y todo lo que seguiría a partir de ahora, evitando llamar la atención me marché sin decir nada más que un “nos vemos”…

Por mi parte avancé por los pasillos de la escuela tratando que la brisa se llevara el olor a sexo que tenía encima, además que hacia lo posible por calmarme pensando en otras cosas, aún tenía la verga algo tiesa, pero no podía desquitarme en ese momento, vi el reloj, ya era la hora de salida de muchos estudiantes, los de primaria en especial, de hecho alcancé a ver a mi tía junto a Angie salir, se despidieron, yo avancé con calma y llegué a la biblioteca, era un enorme edificio con más de un piso de altura, lleno de estantes de libros que nadie leía, los alumnos preferían ir a un cuarto comunitario con computadoras para realizar sus trabajos, por eso casi nadie visitaba el lugar, a no ser que requirieran imprimir algo, llegué a la puerta y noté que esta se encontraba cerrada, para mis adentros maldije pensando que la señorita Brandy se habría ido a ver a la directora, por otra ruta para fregar, pero repentinamente al revisar de nuevo esta se abrió como si nada, eso me llamó la atención, sólo un poco, al entrar pude aspirar el olor a sexo, pero todo estaba en calma, creo que había llegado en el momento justo.

El cuarto estaba vacío, casi nada se escuchaba que no fuera un leve quejido, no de dolor sino por el inconfundible tono del placer, sin hacer ruido caminé hasta situarme cerca del mostrador donde se ocultaba la señorita Brandy, quien como había visto antes se encontraba perdida en su propio cuerpo, ahora estaba frente a mí la mujer que espié antes, tocándose su entrepierna, encajándose sus dedos en la intimidad, llenando el lugar con su olor, mientras sus esbeltas piernas quedaban separadas, ella se mantenía con los ojos cerrados, ajena a todo, su vestido estaba levantado hasta dejar a la vista su entrepierna, pero toda su ropa seguía puesta, cerca de ella estaba su celular, y por impulso lo tomé sin que se diera cuenta, su pantalla estaba prendida, dejando a la vista la foto de un tipo con alguien más, otra mujer, besándose en público, no me tomó más de 5 segundos pensar en que quizá este era el supuesto novio de ella y la estaba engañando, pero eso lo tendría que averiguar, regresé el celular a su lugar, pero viendo a la señorita tan caliente y yo aún deseoso de más acción, no pude resistirme a ser malvado, así que dije en voz alta:

Se puede saber que está haciendo señorita Brandy…

La mujer se despertó de su éxtasis asustada y al verme molesto frente a ella sólo acertó a decir:

El guardia Jay, ¿qué hace usted aquí?

Eso yo le pregunto, porque venía con su cheque – y le enseñe el papel – pero tras ver esto creo que tengo que informarle a miss Kim para que tome medidas.

Esas palabras dejaron el blanco a la mujer quien trato de alcanzarme pero yo me quite, hice la finta para retirarme, sabiendo que me seguiría, y así fue antes de dar 2 pasos ella ya se encontraba a mi lado tratando de pararme.

Por favor “Jay” no le digas nada a la directora, perdería mi trabajo y es lo único que tengo – dijo la bibliotecaria.

No lo sé – dije supuestamente molesto – siempre podría irse con su novio o sus padres.

No puedo – confesó Brandy – mis padres son de dinero pero no me quieren ver, porque decidí irme con mi novio, que al final como no sacó provecho de su relación conmigo me abandonó.

Ya veo, lo entiendo, pero no perderé mi trabajo por un descuido – dije serio, pero contento, esto iba por donde quería y sabía ya su situación.

No, espera Jay, podemos arreglarnos de alguna manera, digo, no tiene que enterarse la directora, sólo dígale que me entregó el cheque y listo, yo veré como recompensarle – dijo más animosa.

Ja, y como pretende hacerlo, si me da dinero y pierdo mi trabajo no vale – dije frio.

No sé, yo, hare lo que usted quiera… – sólo acertó a decir Brandy.

Eso era lo que deseaba oír, me hice el que estaba pensando y ella ansiosa esperaba mi respuesta, ya la tenía, antes que pudiera reaccionar la levante de las axilas, en realidad era más ligera de lo que creía, la cargue hasta las mesas, sin que pudiera reaccionar la acosté ahí mismo, de un movimiento le saque la panti y comencé a comerle la concha, ella no lo esperaba, pero de inmediato reaccionó a mí, como la interrumpí a mitad de sus caricias estaba sensible y algo húmeda, así que no pudo responderme, de inmediato comenzó a gemir, mientras yo me aferraba a sus muslos, eran tan suaves y blancos, sabía que lo estaba disfrutando, porque no tardó en ponerme sus manos encima, como si quisiera evitar mi escape, su vestido era sencillo negro con unos tirantes, no muy ajustado, por ello fui metiendo mis manos tratando de alcanzar sus senos, me encantaba sentir cada centímetro de su piel, e iba notando como se llenaba de sudor, al principio solo dejaba salir algunos quejidos pero estos se volvieron gemidos hasta que finalmente se corrió, y al hacerlo empapó mi boca con sus jugos, los cuales llegaron a mi camisa, después me levanté y ella desesperada dijo: 

Es suficiente, si no me voy, sospecharan – alcanzó a decir la bibliotecaria.

No me importa, ahora que lo dices rompiste ¿no? Así que se ha salido antes de tiempo sin razón, creo que esto le costara caro.

Ante mis palabras ella se quedó asustada, ya se había dado cuenta que estaba en mis manos así que la hice levantar un poco sus muslos dejando expuesta su entrepierna, la cual seguía oliendo muy bien, con ella me quitaría la calentura y aprovechando su corrida apunte mi estaca a su entrada, sin dejarle tiempo de nada se la metí con todas mis fuerzas, ella intentó gemir, pero se le fue el aire, como disfrute ese momento, su interior estaba caliente, tan húmedo que mi herramienta resbalo de forma deliciosa, y al sentirla ella pareció responder como si quisiera tenerla muy profundo dentro de sí, la fui bombeando lentamente, disfrutando cada segundo, fue tanto el placer que en una de las embestidas me quedé atrapado en su interior, había tenido un orgasmo monstruoso, no podía sacarla, así que comencé a menearla en círculos, ante lo cual reaccionó, parecía en trance la pobre señorita, así que continúe girándola lentamente, mientras esta respiraba entrecortada, lento como si quisiera sentir cada parte dentro de ella, al tiempo había subido su vestido hasta liberar sus senos, los cuales acariciaba, su cuerpo brillaba gracias al sudor, sin duda después de esto olvidará a su novio, que estúpido, desperdiciar semejante mujer, sobaba su cuerpo con cuidado, como si quisiera aprender cada parte de este con mis dedos, seguía moviéndome en círculos en su interior, ella parecía perdida, pero sólo lo hacía porque de alguna manera me había atrapado la verga con su vulva, pero mis movimientos pronto lograron hacerla reaccionar, como una explosión una convulsión desde su interior, un orgasmo múltiple haciéndola tratar de gritar desesperada, pero le faltaba aire, mientras empapaba mi pantalones con sus jugos, nunca vi una corrida así, su rostro era poesía, perdida en el placer, la arreglé como pude, y traté de hacerla reaccionar, ella como pudo se levantó, para irse con su cheque, pero antes le di un beso y le dije:

Esto no ha acabado y si eres lista no dirás nada…

Ella asintió, se fue cansada del lugar y no supe de ella por ese día, por fortuna todo quedó en video, lo noté en las cámaras, nuevamente al revisar las grabaciones me di cuenta que no hubo actividad paranormal, pero no me preocupó, ahora tenía en mis manos a la directora y la bibliotecaria, al siguiente día descansaría y tendría una cita con mis lindas hermanitas, de momento no había nada que me molestara, pero no notaba que algo cambiaba a mi alrededor.

 

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