Fantasías Eróticas

Mi pequeña Campesinita "II"(16)

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Daniela: Porque me toca la cola así, es que me hace muy duro y no me gusta.
 
En ese momento me bloqueé un poco, no sabía cómo responder para que ella no se asustara.
 
Yo: Por eso te pregunte que si querías caricias para hacerte reir mucho mas y me dijiste que si y si te acaricio tu cola primero por encima de tu pantis y despues por debajo de tus pantis, vas a sentir algo muy rico que te hará reír más;  quiero decirte algo más pero me da como pena contigo y no se si quieras escucharlo.
 
Daniela: ¿Es que quiere que me quite los cucos para que acaricie mi cola?
 
Yo: No quiero que te quites nada ahora, porque nos pueden ver, mejor después cuando estemos solos si quieres hacerlo. Lo que te quiero decir, es, que cuando te hago caricias, siento también cosas bien ricas que hacen que quiera hacerte mas caricias por todo tu cuerpo, porque tu no me puedes dar caricias ahora Daniela, por eso quiero acariciar tu cola un poquito y despues te acaricio por delante también.
 
Daniela: ¿Porque no puedo hacerle caricias también? y cómo así por delante, no entiendo.
 
Yo: Sería maravillosa y que me pudieras hacer caricias ahora Daniela, pero no lo puedes hacer ahora porque no estamos solos, mejor cuando estemos solos y no me preguntes mas que me pones nervioso y déjame seguir con las caricias antes que lleguen todos o tu mama salga y te llame y no podamos seguir jugando, bueno.
 
Apreté nuevamente su colita por encima de su pantis, la rodeaba con mis manos, aunque estaba muy incómoda, pero ella me ayudaba porque se quedaba quieta y solo sonreía.
 
Yo: Daniela me haces sentir cosas muy ricas cuando te acaricio, espero tu también sientas cosas ricas y te rías mucho, ahora voy  acariciar tu cola por debajo de tus pantis, pero no te los voy a quitar, se que te gustará mucho.
 
Daniela: Dígame qué cosas siente.
 
Yo: Cosquillas por todo mi cuerpo,otras cositas que después te diré y deseos de seguir acariciando tu cuerpo, tienes una piel muy suave y una cola muy bonita.
 
Daniela: Dígame de una vez y como sabe que mi cola es bonita si no la ha visto.
 
Que preguntas de esa pequeña, no lo podía creer, parecía más adulta que niña en ese momento.
 
Estaba tan excitado que casi no podía responderle, la sentía como si estuviera hablando al oído, estaba bien cerca, lo que me daba más excitación.
 
Antes de responder mis manos entraron por debajo de su pantis de abajo hacia arriba y tome su colita con mis manos y todo fue magia, las apreté un poco para que no se asustara y ella se quedó en silencio, no se reía mas, yo seguí, sabía que debía aprovechar el momento antes de nos vieran, empecé a manosearle y mis dedos llegaron hasta el medio de su cola, en ese momento ella se movió como si quisiera alejarse, pero no deje que pasara y no le dije nada, en eso momento solo se escuchaba el cantar de las aves y el sonido de los árboles que el viento movía al pasar.
 
Deslice mis manos hasta sus rodillas y entonces decidí que debía sentir su pequeña cuquita, quería sentirla en ese momento, sabía que ella no se resistiria, porque estaba como congelada en ese momento. Así que deslice mis manos en medio de sus piernas y cuando sentí que tocaba su cuquita por encima de su panti, las subi hasta llegar a su abdomen, metí mis manos por dentro de su pantis y en ese momento ella me tomó de las manos con las suyas por encima de su falda, pensé que no me iba a dejar hacerlo.
 
Yo: Te dije que iba hacer algo que te gustaría más, por favor no me detengas, quiero sentir bien rico como tu sientes ahora, déjame seguir que ya casi terminamos el juego Daniela y depronto te dejo que me acaricies un poco si quieres.
 
Daniela: ¿Es que ya no quiere acariciar mi cola? y no me digo qué otras cosas siente.
 
Pensé que me iba a decir que no, nunca espere esa pregunta en ese momento, definitivamente en ese momento parecía una adulta o era muy inocente, no sabía qué creer, pero mientras pensaba que decirle, estiré mis dedos y toqué por primera vez su pequeña cuquita por encima.
 
Yo: Si quiero acariciar tu cola porque me encanto sentirla y por eso te la apreté un poco duro, para que te gustara mas, pero ahora quiero seguir tocando tu cuerpo y veras lo rico que vas a sentir, seguro me vas a pedir que te vuelva hacer cosquillas y caricias otra vez. Las otras cosas que me haces sentir te las digo pero te pueden asustar, mejor cuando nos veamos mañana.
 
Daniela: Ya me quiero entrar a la casa, no quiero jugar más a las cosquillas y caricias.
 
Yo: Por favor Daniela, déjame seguir un poquito más y si no te gusta lo que sientes te puedes entrar a la casa o hacerme cosquillas un poquito, quiero que decidas ya por favor.
 
Daniela: Es que usted quiere tocar mi vagina y mi mama dice que nadie me la puede tocar, ¿por que quiere tocarme?
 
Yo: Porque veo que te gustan mis caricias y yo quiero saber como es una cuquita de una niña como tu, porque nunca he tocado una y si me dejas, también dejo que me acaricies donde tu quieras.
 
Estaba apresurado, el tiempo corría, ya habían pasado como 15 minutos y sentía que se acababa la oportunidad de poder acariciar su inocente cuquita.
 
Daniela: Porque le dice cuquita, se llama vagina y no quiero hacerle caricias porque me da pena, ¿porque me sigue haciendo caricias en mi vagina? ya le dije que mi mamá me dice que nadie la puede tocar.
 
Yo: Porque cuando se juega a las cosquillas y caricias se le dice asi para que sea mas excitante, es solo para los dos y no te preocupes que yo te digo como hacer para que no te de pena, te puedes sentar a mi lado y con tus manos me acaricia y me haces cosquillas un poquito. Te sigo acariciando porque me gusta como se siente y tu no te quieres ir, quieres que siga tocando tu cuquita como lo estoy haciendo porque te gusta, pero para que sientas mas cosquillas, mejor te acurrucas de espaldas un poquito y abres tus piernas porque no alcanzo a tocarte bien, y haces que buscas algo con tus manos para que no se den cuenta de lo que estamos haciendo si sale tu mamá, hazlo ya Daniela.
 
Daniela: Pero solo un poquito y me entro ya ¿y me va a quitar mis pantys?
 
No había terminado de responderme cuando le bajé hasta sus rodillas sus pantys porque deseaba tocar su cuquita y entrar mis dedos para probar sus ricos jugos y la suavidad de sus labios vaginales, en la posición que iba a quedar podía tocarla completamente.
 
Yo: Tengo que bajarlos hasta tus rodillas para que te pueda tocar, es lo que quieres que te haga, caricias y cosquillas en tu cuquita para hacerte reir y nunca olvides lo rico que se siente.
 
Daniela: Ya me acurruque como me dijo pero no me los quite porque mi mama me regaña.
 
Ya me había dado cuenta de eso, sentí cuando se acurruco, saque mis manos para no quedar enredado, quería decirle en ese momento que se sentará en mis piernas para sentir su delicada piel sobre mis piernas, pero por ahora no sería posible.
 
Coloque mis manos desde sus rodillas por detrás y empecé a subirlas mientras apretaba con mis manos suavemente sus muslos, mis manos casi que rodeaban cada pierna suya, fue mágico cuando mis manos sintieron su delicada cuquita, una chispa disparo mi deseo por ella en ese momento, no espere y mi mano apretó su delicada cuquita y cerro sus piernas inmediatamente, estaba mi mano atrapada en medio de sus piernas, mientras mis dedos tocaban su delicada piel sintiendo la humedad de su cuquita mientras mis dedos la acariciaban, estaba a punto de venirme era una locura total, fue tanta la emoción que alcance a introducir uno de mis dedos en su pequeño orificio y no lo soporto porque se levantó rápido y me dijo:
 
Daniela: Porque me está metiendo sus dedos, ya no quiero jugar más así, no me gusta que me toque así mi vagina le dije.
 
Yo: Perdoname Daniela, es que no pude aguantar la sensación tan bonita que me produce al sentir los labios de tu cuquita y por eso lo hice, pero no lo volveré hacer si no quieres, solo te la acaricio y ya, por favor perdóname y no te enojes conmigo, porque quiero que podamos seguir jugando otro día.
 
Daniela: Está bien, lo perdono, pero no lo vuelva hacer, ya me voy para adentro y después seguimos jugando.
 
Yo: Daniela, da la vuelta y te sientas un momento aquí a mi lado, quiero enseñarte y decirte lo que hace que te quiera acariciar tu cuquita.
 
Daniela: Que no diga así, es vagina, no me gusta que diga así.
 
Yo: Está bien, no diré más así, pero por favor ven y te sientas a mi lado.
 
Mientras ella daba la vuelta, me saque mi pene de mi pantaloneta, quería que ella lo tocara con su mano y lo sintiera un poco antes de entrar a la casa. Se sentó a mi lado y me dijo:
 
Daniela: Que me va a decir.
 
Yo: Quiero que me digas si te gustan mis cosquillas y que metas tu mano por debajo de mi ruana y cojas mi mano, pero hazlo rápido antes que salga tu mamá.
 
Daniela: No se, pero para qué quiere que meta mi mano ahí.
 
Yo: Quiero que te des cuenta de algo, recuerda que te dije que me podías hacer cosquillas un poquito, pero te voy a decir dónde me gustan las cosquillas.
 
Daniela: Porque no se sube la ruana para ver su mano.
 
Yo: No puedo hacerlo, cuando toques mi mano y te diga donde quiero que me hagas cosquillas vas a entender, por favor Daniela se que te gustará.
 
Daniela: Pero solo un poquito.
 
Ella metió su mano por debajo de mi ruana y en ese momento tomé su mano y se la apreté un poco y le dije que la abriera, mientras me quedaba mirándola fijamente, quería ver su reacción cuando me tocara mi pene, estaba que me estallaba y pensaba hacerlo en su manito.
 
Daniela: Porque me mira tanto, no me gusta.
 
Yo: Eres una niña muy linda para no mirarte y me gustas mucho, diciéndole eso, coloque su mano en mi pene e hice que lo apretara, ella trató de sacar su mano pero la detuve.
 
Daniela: Yo no quiero tocarle su pene, mi mama me dice que una niña no hace eso, no quiero hacerlo; pero sin embargo siguió con su mano ahí.
 
Yo: Daniela vez como se pone mi pene cuando toco tu vagina, ella lo pone así, por eso quiero que lo sepas y ahora si le haces un poquito de cosquillas vas a sentir que sale algo de él calentito, quiero que te dejes llevar por mi mano, no la quites, dime que sientes y antes habías tocado el pene de otro hombre.
 
Daniela: Yo nunca he tocado un pene, no me gusta y se siente muy duro, ¿porque está todo mojado?
 
Yo: Está mojado porque tú lo provocaste y te vas a dar cuenta que después vas a querer tocarlo mucho con tu mano y con otras partes de tu cuerpo, si le haces cosquillas un poquito más, vas a sentir algo caliente en tu mano, pero no la vayas a quitar que ya vas a sentir.
 
Daniela: Ya no quiero jugar más, me quiero ir.
 
Cuando dijo eso, tomé su mano y se la puse sobre la cabeza de mi pene y la apreté para que sintiera, el placer que me despertaba cuando su mano tocaba mi pene era mágico, en ese momento no soporte sus caricias y estalle en su mano, pero no deje que la retirara y seguí apretando y masajeando mi pene con su mano para que ella lo sintiera. Fue una maravillosa masturbada que me regaló.
 
Daniela: Qué es lo que salió de su pene.
 
Yo: Daniela, eso se llama lechecita, salió porque es la forma de decirte que le gusto lo que le hiciste, después él quiere que tu lo acaricies con tu vagina para que ella se pueda comer toda su leche porque sabe que le encantará.
 
Daniela: No, eso es para grandes y yo soy una niña, yo no quiero hacer ese juego porque soy muy niña.
 
Yo: No te preocupes, dime una cosa ¿Quieres probar un poquito la leche que tienes en tu mano antes de limpiarte?
 
Daniela: Ya me quiero entrar, no quiero jugar más y no quiero probar esa cosa.
 
Yo: Espera te limpio entonces y luego te bañas las manos antes que te vea tu mama. Yo se que te gustara que mi pene le haga caricias a tu vagina y te deje su lechecita para que ella la pruebe y le va a gustar tanto que después ella le pedirá más, te lo aseguro, quiero que mañana juguemos otra vez.
 
Se levantó y salió corriendo para dentro de la casa sin dejar que le limpiara su mano, solo esperaba que se bañara antes de verse con su mamá, ella me había dado un rico regalo y sabía que era el principio de unas hermosas vacaciones con ella.
 

Sigue «III»

 

Me folle a mi sobrina de 17 años 10 parte
Mi pequeña Campesinita "I"(15)

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