Sexo con Maduros

Cielo Riveros es ultrajada por malandros

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  A tan solo 2 meses de haberlos encerrado, tres de ellos se fugaron de la prisión, y planearon inmediatamente vengarse de quien las había delatado, la niña no lo supo, por lo que su vida cotidiana seguía normal, un día por la tarde, la hermosa niñita iba caminando por la calle con dos amigas, por cierto tan hermosas como ella, una espigadita delgada, con senos parados medianos, pelo larguísimo y rubia, y la otra bellísima, pelo corto hasta los hombros, cuerpo bien formado y senos derechitos pequeños, las tres se miraban preciosas, atléticas, estatura media, dos de ellas de 14 y la más chica de 13 años, pero iguales de estatura, dos trigueñitas y la nenita rubia, llevaban puestos short pequeños de voleibol, sus tenis, dos con top y una con playera, pero las tres llevaban el resto dele quipo en sus mochilas.

 

Iban distraídas platicando y tomándose un helado, se pararon en u semáforo, cuando una enorme camioneta blanca se paró rápido frente a ella, sin darles tiempo, tres hombres bajaron armados, amenazándolas con matarlas las subieron a golpes a la camioneta y sin demora arrancaron, todo fue tan rápido, que ninguna niña tuvo tiempo de correr, dos de ellos las golpearon hasta el desmayo, y aunque las niñas lloraron y suplicaron de nada sirvió, cuando recuperaron el conocimiento adoloridas, se dieron cuenta que las tres tenían las cabezas tapadas con bolsas, lo que les impedía ver o saber dónde estaban y les dificultaba respirar, por más de 4 horas los hombres les pegaban, les gritaba y las insultaban, ellas tenían amarradas las manos y los pies, no podían moverse, lloraban y estaban aterradas, tanto, que una de ellas hasta se orino del miedo.

 

Por fin la camioneta se detuvo, los hombres las bajaron en los hombros como costal de papas, al quitarles las bolsas pudieron tomar aire fresco, pero se dieron cuenta que era de noche, estaban en un cuarto grande, oscuro, con desagradable olor, un cuarto derruido, sucio, abandonado, las acostaron en la vil tierra, llorando y suplicando.

 

Los hombres las rodearon y les gritaban groserías, “ahorra si perritas, van a pagar lo que esta sucia golfa nos hizo” señalando a una de ellas, sus caritas estaban mojadas de lágrimas, sus cuerpecitos hermosos temblaban, en sus ojos se veía el terror y el miedo, uno de ellos se acercó a la niña años atrás violada, “¿me recuerdas perra?” al decir esto, le asestó tremendo golpe con el puño cerrado en el abdomen, la nenita se dobló del dolor, sofocada, no podía respirar, fue tan duro el golpe que vomito, “wwwuuug”, se retorció en el sucio suelo, encogiéndose sin poder defenderse, luego le piso la cabeza manteniéndosela apretada contra el suelo, su carita hermosa quedó con una mejilla pegada al piso y otra en la bota, vomitando y retorciéndose mientras los hombres se carcajeaban, su cuerpecito se retorcía como una culebra cuando le aplastan la cabeza, era excitante para los hombres ver como se movía con la cabeza bajo la bota, mientras se movía, abría y cerraba sus piernitas, momento que uno de ellos aprovecho, y cuando abrió las piernas, le dio tremenda patada en los genitales, el cuerpo de la nena se crispó, tembló y se quedó quita, al quitarle la bota de encima la nanita quedo sin moverse, su carita vomitada, sus ojos cerrados y se genital empezó a sangrar, se había desmayado, las dos niñas miraban la escena perplejas de miedo, sin moverse.

 

Uno de ellos la levanto, la sentó en una silla que solo tenía el arnés, es decir, no tenía el asiento, por lo que debajo de ella su trasero quedaba expuesto, le amarro las manos atrás de la silla, le abrió las piernas igual se las amarro, y con una soga le ató el cuello al respaldo, dejándola completamente inmóvil, las cuerdas incluso le hinchaban muñecas, pies y cuello al apretarse, quedo derechita como sentada, pero estaba desmayada, la sangre en su genital cayo en gotitas lentamente, escurriendo por su short y cayendo al suelo.

 

Las amiguitas le gritaban “Lía, despierta, que sucede?”, “aaaah, se llama Lía entonces, ¿eh?” dijo uno de ellos, “¿y cómo se llaman ustedes?” pregunto, las niñas aterradas no respondieron, “¿Cómo se llaman con una Chingada malditas perras, si no me dicen les apagare mi cigarro en sus caritas”, las niñas aterradas respondieron llorando “Cielo Riveros” dijo la trigueñita de 13 años “Zulema” dijo la hermosa rubia, “que bien, Cielo Riveros, Zulema y nuestra perrita Lía”, los hombres las miraban lascivamente, sobre todo a la güerita, y aunque las 3 eran hermosas, Zulema les llamaba la atención, “tres perras para divertirnos” dijo uno, las movió de tal manera que las dejo hincadas de rodillas una frente a la otra, las tres niñas tenía ojos enormes y hermosos, Cielo Riveros verdes, Zulema azules y Lía los tenía color miel claro, ojos preciosos, pero ahora rojos y llorosos.

 

De un jalón un hombre le arranco la blusa a Zulema, dejándola solo con su short y sus tenis, wuaw, se deleitaron con ese cuerpo hermosos, piel delicada, rubia, suave, sus senitos crecientes de forma mediana y parados atrajo las miradas, las niñas temblaron, mientras Lía atada y sentada recta aún seguí desmayada. “bésense” grito uno de ellos, las niñas se quedaron sin moverse, mirándose una a la otra con miedo, sin saber que hacer, “bésense” volvió a gritar, “lo hacen o les doy una patada en sus culos”, se miraron aterradas, “órale, ya” ordeno, las tomo de sus nucas y las junto, las niñas pegaron sus labios, sus salivas se mezclaron con sus lágrimas, sus boquitas temblaban, “que lo hagan con una chingada” dijo otro y se levantó enfurecido, antes de que llegara a ellas, las niñas se besaron, temblando, haciendo gestos de miedo e inexperiencia, “eso, eso, así”, las niñas empezaron a besarse, aunque se notaba que lo hacían con miedo, a los hombres esto los excito, “con lengua perras, saquen sus lenguas”, las nenas se miraban fijamente sabiendo que no había remedio.

 

Se besaban tímidamente, mientras se besaban, a Cielo Riveros también le arrancaron de un jalón su blusa top, dejándola desnuda del torso, el jalón le dolió pero no dijo nada por temor a que la fueran a golpear, sus pechitos eran casi iguales a los de Zulema, crecientes, rectos, hermosos, con pezones pequeñitos, sus labios se ensalivaron, se besaban las lenguas, los dientes, su cabecitas se movían en cada beso, sus cuellitos se estiraban para lograrlo, los hombres con ojos vidriosos no perdían detalles, “saliva, más saliva” grito uno de ellos, así que las niñas mientras se besaban dejaron escapar saliva, los movimientos de sus bocas hizo que la saliva de ambas empezara a escurrir por sus labios, sus mentones, cayendo por sus cuellos, y bajando en hilos por en medio de sus pechitos, la piel de Zulema brillo al pasarle la saliva en su piel desnuda, sus abdómenes planos se miraban increíbles, sus costillas se marcaban en cada respiración.

 

Las levantaron dejándolas paradas una frente a la otra, sin dejar de besarse, mirándose fijamente, la saliva le llego a ambas hasta sus shorts, pasando excitantemente por sus abdomenes planos, sus ombligos y sus vientres, cada beso que se daban se miraban, sus ojos se buscaban con miedo, con angustia, por más de 10 minutos las dejaron besarse, ya dos de ellos se habían sacado sus penes y se los masajeaban excitados, Zulema miro de lado sin dejar de besar a Cielo Riveros y se espantó al verlos acariciándose sus duras y gruesos penes, y más porque ninguna de las dos había visto jamás una miembro viril de verdad.

 

“Miren perras estúpidas lo que les vamos a dar” y diciendo esto, uno de ellos se acercó a las niñas, estas dejaron de besarse y lloraron, suplicando, “noo, por favor, n…no nos hagan daño, p…por favor, d…déjennos ir, no les hemos hecho nada”.

Sin miramientos uno de ellos empuño un cuchillo, y poniéndose detrás de Zulema le desgarro el short con el filoso cuchillo, cortándole también la pequeña trucita casi infantil, la niña tembló y grito pero el hombre la apretó por detrás poniendo su verga en su trasero y le colocó el cuchillo en el cuello, “cállate perrita, si te mueves, te mueres” y diciendo esto le presiono el cuchillo en el cuello pero sin cortarla, la carita de Cielo Riveros a tan solo unos centímetros de su amiga se podía ver descompuesta, aterrorizada, el hombre con cuchillo en mano, bajo la otra, y presionando a Zulema de la pancita se la pego, de tal manera que la verga entro en las nalguitas de Zulema, pegando sin querer en el orificio anal completamente cerrado, “abran los ojos estúpidas perras” y empujo con fuerza detrás de Zulema, la nenita rubia solo pudo guturar un quejido, y abrió los ojos enormes sin dejar de ver a Cielo Riveros, la verga con la fuerza, abrió el esfínter anal de la güerita, y la cabeza del pene se le metió, “gggggggghhhhh” gimió la güerita sin poderse mover, el hombre lujurioso tenía su cara y cabeza justo encima del hombro de Zulema, por lo que Cielo Riveros podía verlos a los dos, sentir sus alientos tanto el de su amiga como el del hombre.

 

El hombre resoplando por detrás hizo un gesto y empujo, “gmmmmmmffffhhh”, la nenita se apretó, sus ojos sobresalieron, las venas de su cien se salieron, se puso colorada, dura, tiesa, sus músculos se crisparon y se endureció toda, como pujando, el dolor fue tremendo cuando sintió que la gruesa carne del hombre le abrió el culo, con el cuchillo en el cuello no pudo hacer nada, la verga le abrió el ano, le rompió el esfínter y se coló en sus entrañas por el recto, gruesas lágrimas corrieron por sus mejillas mientras Cielo Riveros miraba, imaginando lo que el hombre le estaba haciendo, el hombre metió y saco la verga varias veces del culo de la güerita haciendo un ruido muy peculiar, el dolor era intenso a punto del desmayo, la verga desgarro las entrañas del virginal recto, desflorándolo, otro hombre se puso detrás de Cielo Riveros y la obligo a agacharse, pegándole la cara justo en el precioso genital lampiño, sus labios se pegaron al sexo virgen de su amiga, sintió un fluido saladito en su boca pero también sintió el olor tenue de sangre, e imagino que la verga detrás de su amiga le había sacado sangre del ano.

 

Lía en ese momento recobro el conocimiento, al abrir los ojos pudo ver como el enorme hombre estaba violando a su amiga, pudo ver la verga entrar y salir en ese culito hermoso, sangrante, la niña temblaba, y se dio cuenta que no se podía mover, ni siquiera voltear la cabeza, pues la cuerda en su cuello incluso, no le permitía respirar bien, otro hombre levanto a Cielo Riveros quien empezó a gritar, sin importarle, la llevo a una mesita y con fuerza la acostó boca abajo, con mucha fuerza le rompió el short, llevándose la trusa, dejando a la niña solo con los tenis, al arrancarle las ropa la niña grito pues le dolió el jalón de las telas.

 

El otro hombre rápido se puso del otro lado de la mesa y agarrándole la cabeza la inmovilizo, el que la había acostado de pancita se bajó el pantalón, escupió en el trasero virgen y hermoso de Cielo Riveros y deleitándose con tan lindo panorama, dirigió su verga directo al ano, no a la vagina, no, al ano, y de un empelló se lo incrusto en el intestino, la niña que solo había usado su ano para defecar, sintió que su carne se rompió, “yiaaaaaaggggggh” grito, con sus manitas atadas atrás y con la cabeza sostenida por otro hombre, solo pudo mover salvajemente sus piernitas, las sacudió, las retorció, pero fue inútil, la verga le perforo en ano y el recto, rompiéndole el esfínter anal y las paredes rectales, se sacudió salvajemente pero no lo consiguió, en cada movida, la verga se deslizaba un poco dentro de ella, Zulema miró como su amiga fue empalada sin piedad, ambos hombres empezaron a meter y sacar sus vergas de esos anos exquisitos, vírgenes casi infantiles, nunca usados para este propósito, los dolores de ambas eran insoportables.

 

 

El hombre que estaba violando a Zulema por el ano, se levantó y con la verga dura y con sangre del ano de Zulema, se dirigió hacia donde estaba atada Lía, esta abrió los ojos desorbitados, el hombre abrió las piernas y colocó su verga justo en la boca de Lía, la nenita miraba a unos centímetros esa verga enorme llena de mucosa intestinal, sangre y un poquito de mierdita amarilla de su amiga, el hombre le dio una cachetada y su cabecita solo se movió un poco por estar atada del cuello, al respirar abrió la boca, momento en que el hombre aprovecho y le sambutió su tranca hasta la garganta, Lía se enrojeció, hizo arcadas, la verga le entró hasta la garganta, su cuellito se miro engrandecido, hinchado por el paso de tan gruesa carne por su laringe, sus ojos se pusieron rojos, se amorato de su carita, empezó a temblar, se estaba ahogando porque la verga no le permitía respirar, además, trato de vomitar, pero todo se le quedo en la garganta, de sus ojos brotaron lágrimas gruesas, enormes, su cuellito se estiro, sus músculos se tensaron, tembló con todo y silla, sus piernitas se agitaron rasguñando el suelo desesperada, a punto de quedar sin sentido, el hombre saco toda su tranca desde el fondo de la garganta de Lía, y esta, al sentirse libre vomito en gran cantidad “wwwwwwwwwuuuuuuuuuuaaaaagagggg”, el vomitó saltó fuerte, Lía resolló tomando aire desesperadamente, y volvió a vomitar “wwwwuuaaaghh” , mocos y lágrimas se mezclaron en su carita, tiesa sin poderse mover sintió como su vomito le cayo en sus piernitas, en su pecho, en su abdomen, temblaba, empezó a toser mucho, saliva saltaba en cada tosida, su mentón dejo colgando saliva, mocos y vomito, tosiendo y llorando.

 

El hombre con vomito en su verga y testículos se volvió hacia Zulema y sin tiempo de nada le hundió la verga en el recto, metiéndoles vomito y saliva de su amiga, Zulema grito, pero inútilmente, la verga le traspaso el esfínter anal, llegándole hasta las tripas, una y otra vez los hombres las violaron, Zulema y Cielo Riveros solo sentían el dolor en sus culos y estómagos, sus esfínteres ya destrozados no pudieron soportar tana penetrada y las vergas les sacaron sangre, fluidos, y hasta mierda, cada empalada les succionaba las entrañas, los hombre reían, gritaban, alardeaban y gemían llenos de placer, mientras las nenitas eran perforadas hasta las entrañas. Uno de ellos le saco la verga a Cielo Riveros embarrada de su excremento y sangre, se colocó por delante de ella y le hundió la verga en la boca, Cielo Riveros no se lo esperaba, su garganta dejo pasar la carne, inmediatamente su cuerpo se arqueo y mientras le metían la verga en la boca vomito, chorros del interior de su intestino saltaron, embarrando la verga, pelvis y testículos del violador, Cielo Riveros no podía contener sus arcadas, tanta presión le saco por detrás unos cuantos chorros de mierda, cada empalada en la garganta le empujo por detrás la mierda y chorros de orines a presión saltaron, sin darle tiempo de nada, otro hombre super excitado aprovecho aquella salpicadera de caca y miados y rápidamente se colocó detrás de Cielo Riveros y le metió la verga, tapándole de momento el escape anal.

 

Liz solo podía verlas sin moverse, con su carita roja y toda empapada de vomito, saliva, sangre, vomito y mierdita. Cielo Riveros mientras era penetrada por la boca pudo sentir su propio sabor, saboreo su mierdita, su propia sangre y la de Lía, así como la saliva y vomito de ambas. El hombre levanto a Cielo Riveros de la mesita, la hermosísima nenita güerita fue levantada en vilo, un hombre se acostó boca arriba, y fue sentada a la fuerza, sus nalgas pegaron en la pelvis del violador, la verga se le fue hasta adentro, solo los testículos del hombre quedaron fuera, otro se agacho le colocó la verga en su vulva y como ya estaba toda mojada de fluidos, se la empujo, la virgen Cielo Riveros sintió morir con el doble dolor, por un lado su ano desgarrado por el otro, la verga que sin premura le perforo su virgen vagina, sus labios genitales se abrieron, y su himen trono de golpe, la cabeza de la verga abrió el conducto vaginal rota, la niña grito y se sacudió en espasmos de intenso dolor, su capíta virginal se desgarro sangrando profusamente, agitándose trato de quitarse pero no pudo, al contrario, una verga le tapó la boca hiriéndola hasta la garganta, vomito haciendo arcadas mientras los tres hombres sin remordimiento la penetraban por todos sus agujeros, Zulema yacía llorosa e inmóvil boca abajo sobre la mesa, con sus piernitas colgando pero su trasero todo sangrado y abierto se podía ver su ano floreado y carnoso lleno de sangre y un poco de mierda, pero sin moverse, no tenía ya fuerzas.

 

Los hombres reían y gemían como bestias en brama, una y otra vez las nenitas fueron cogidas por los hombres, solo Lía permanecía atada, quieta, solo mirando y llorando, más de dos horas los hombres las gozaron, cuando se iban a venir se salían y esperaban, así más duraban, cuando era mucho tiempo, los tres hombres se fueron Lía quien los miraba aterrorizada, uno se acostó debajo de la silla y Lía sin poderse mover sintió como su ano abierto por la posición en que estaba sentada era abierto suavemente, una verga le empezó a entrar en el culo, la niña apretó pero la hacerlo, una verga le entró por la boca, fue tan violento que su ano se frunció hacia afuera y de su vagina salió un chorro de orines, al pujar tratando de sacar la verga de su garganta, su cuerpo se aflojo, en ese momento el hombre empujo su pene dentro, y el ano de Lía abrazo toda esa tranca, el dolor fue indescriptible, los pliegues anales se rompieron, el recto se ensancho dejando pasar toda esa carne, su vulva se frunció hacia afuera aventando chorros de orines involuntarios, arriba su cara enrojeció y vomito nuevamente, sacando mocos muy fuerte, sus ojos eran un mar de lágrimas, abajo su ano era perforado.

 

El terror de Lía era que sabia la matarían después de todo, al igual que a sus amigas, horrorizada sentía todo lo que le hacían, y sabiendo que iba a morir, más miedo le daba, los hombres se ensañaron con ella, pues la habían reconocido como la niña que los había mandado a prisión y sabía que no habría escapatoria, uno de ellos no aguanto y le eyaculo todo su semen dentro de la boca, y estaba tan adentro de su garganta, que el semen paso directo por su tráquea hacia el estómago, Lía vomito por intestino y el semen salió abruptamente por su nariz, salpicando todo en frente, una gran cantidad de mocos y semen mancho todo, le sacaron la verga y desesperada jalo aire temblando en rictus de desesperación y miedo, con sus vergas erectas los otros dos hombres fueron por Zulema y Cielo Riveros, “jajajajajaja” reían, pusieron a Cielo Riveros boca arriba, la doblaron colocándole las rodillas por sus orejas, la amarraron de tal forma que quedo con el trasero hacia arriba super abierto, sus manos por detrás pero su nuca en el suelo, toda contorsionada, un hombre sin tocarla solo se agacho un poco y le metió la verga en el ano, su vulva sangrante también fue penetrada, los tres alternaron ano y vagina una y otra vez, incluso el que había eyaculado ya estaba con la verga parada.

 

La dejaron con el trasero hacia el cielo y fueron por Zulema, la hermosa niñita fue amarrada a un poste con sus piernas abiertas casi a 150 grados, sus músculos inguinales se miraban forzados, su vulva quedó expuesta, aun intacta, los brazos alzados fueron atados sobre su cabeza y por la cintura la rodearon comuna soga, no podía moverse excepto su cabecita, “jejejeje, vamos a ver como esta su conchita” dijo uno de ellos, tomando un palo que estaba en el suelo, lo puso debajo de la niña y diciendo “ahora sabrás lo que es bueno perrita” se le hundió en la vagina, el grueso tronco rompió de golpe el himen y desgarro los labios vaginales, el ducto vaginal no soporto y se rompió, el tronco con su punta penetró vagina y útero, Zulema abrió los ojos desorbitados, fue tan fuerte el dolor que no pudo soportar y se desmayó, “jajajajajaja, “ gritaban, “Cielo Riveros sangraba y lloraba toda doblada, Zulema estaba inconsciente se miraba grotesco su genital, con el tronco hasta adentro, colgando de su sexo, gruesas gotas de sangre empezaron a  salir, desbordándose por su vagina, escurriendo por el tronco y cayendo en hilos delgados al piso, la sangre empezó a fluir, en hilos rojos carmesí, Lía miro a su amiga y supo que moriría desangrada.

Los hombres fueron con Cielo Riveros, y ahí en el suelo empezaron a patearla, le patearon la cara, las costillas, le golpearon los muslos, su espalda, la niña rodo amarrada con sus piernas en la cabeza, sus manos por detrás, y su genital expuesto, le patearon la espalda hasta que sangrante de todo lados perdió el sentido, uno de ellos tomo dos piedras metiéndole una en el delicado ano y otra en su tierna vagina, ambas piedras fueron empujadas con los dedos hasta perderse dentro de la hermosa niña inconsciente.

 

Con las vergas duras se dirigieron a la inmovilizada Lía, dos de ellos sacuaron grandes cuchillos “ahora si perra, solo quedas tú, la pregunta es cómo te mataremos”, Lía por el miedo dejo escapara un chorrito de orines, que salió de su vulva cayendo al suelo, los hombres a ver esa acción se carcajearon “jajajajajajajaja, miren a la maldita perra, esta miandose del miedo jajajaja” sus ojos miraban aterrados a los hombres, y luego miro a sus amigas agonizando, un miedo infinito se apoderó de ella, sabía que iba a morir sin poder hacer nada y de la pero manera, cerro los ojo.

 

Un hombre se puso detrás de ella, metió la mano en un bote de aceite sucio de carro, Lía abrió sus ojitos rojos temblando sin poder voltear la cabeza para ver, el hombre se agacho y cuando Lía sintió la mano babosa fría en su ano su mirada se perdió en la oscuridad, el hombre riendo empujo su mano y abriéndole salvajemente el ano, el puño a mucha fuerza se abrió paso, Lía abrió la boca en gesto de dolor y terror y grito lo más que pudo, la mano abrió ano, esfínter y recto y se fue hundiendo en el trasero de la hermosísima niñita, “aagagghhhhhhhhhhh” su grito se ahogó, se puso roja toda, su cuerpo tenso empezó a temblar, sin poderse mover, “gggggggghhhhh” mientras el de atrás metía más y más su mano, los hombres frente a Lía empezaron a masturbarse con esa escena salida de un cuento de terror, le entró la mano y puno, luego con más fuerza Lía sintió como su ano se rompía todo y un brazo peludo le perforaba las entrañas, sus muslos se sacudieron amarrados.

 

Luego todo el brazo hasta el codo entro en su cuerpo, su venas se hincharon, como si su cuerpo fuera a reventar, en sus ojos enormes se dibujaron los vasos capilares oculares, las lágrimas de presión salieron a borbotones, sin querer vomito, su cuello se hincho sin permitirle respirar mucho por estar amarrada precisamente del cuello, su pancita temblaba y subía y bajaba descontrolada, los hombres eyacularon gran cantidad, salpicando desde la cara, hasta sus muslos, el semen embarró cara, pechos, cuello, abdomen y piernas de Lía, el brazo adentro de ella se movió, sintió su interior expandirse y explotar, de golpe, el hombre saco su puño, explotando al salir todo sus entrañas, sangre, fluidos, mierda, todo salió en una explosión sin igual, Lía se endureció y el hombre nuevamente le hundió mano y brazo de golpe, hasta las tripas, y sintiendo que moriría, Lía se desmayó.

 

Ninguna de las niñas supo nada de sí, hasta casi un mes después, Lía despertó las tres amanecieron recostadas en camillas, estaban en una misma sala, sus caritas y cuerpos estaban lastimados, con golpes y amoratamientos, pero estaban vivas, Lía pesadamente levanto la mirada y miro a Cielo Riveros y a Zulema con sueros intravenosos, recostadas con batas de hospital, aunque nada le dolía, no pudo moverse, una enfermera rápidamente corrió a ella “calma mi niña, no te muevas mucho, ya estas a salvo y estarás bien”.

 

Las tres niñas estaban a salvo, mientras que Natali y Zulema despertaron a los 15 días de ser salvadas, Lía tardó un mes, pues había quedado en estado de coma. Pasaron los días y las tres amigas empezaron a recuperarse, ¿pero cómo había sido eso posible? Lía creyó que las tres morirían, que no había salvación, posteriormente a las tres niñas una mujer policía les contó lo sucedido.

Después de que Lía se desmayó, los hombres con sus cuchillos les gritaron maldiciones y blasfemias, les dijeron que las iban a matar como puercas y las iban a desollar y descuartizar y sus restos se los Darina s los perros, y justo cuando estaban a punto de degollar y quitarle la vida a Lía, dos policías aparecieron en escena. Una fue la mujer policía y su compañero, quienes por azares del destino pasaban por ahí cuando a lo lejos escucharon gritos, por mas de media hora bajaron de su patrulla a investigar y al adentrarse en esas casonas derruidas encontraron a los delincuentes a punto de asesinarlas, en un intercambio de palabras, los delincuentes se revelaron y los policías tuvieron que disparar matándolos a los tres, sus cuerpos quedaron tirados desnudos aun con sus penes completamente erectos.

 

Por casi 8 meses las niñas estuvieron en tratamiento, requirieron cirugías, psicólogos y mucha terapia, pero al final las hermosas niñas e inseparables amigas volvieron poco a poco a su vida normal, y aunque fueron golpeadas salvajemente y casi asesinadas, cumplieron sus xv años convirtiéndose en una hermosísimas y preciosas jovencitas.

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