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Mi madrina y cómo me quitó la virginidad (Parte 4)

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La situación luego de haberme bañado con mi madrina Gloria no pudo haber mejorado más, ya que los días y semanas posteriores seguimos con una rutina bastante caliente. Gloria me dejaba manosearla cada que yo queria y ella lo disfrutaba bastante, nos encerrabamos en su habitación o descaradamente actuabamos en el patio trasero sin que nadie viera.

—Ay Ramoncito, ya quiero ver como crece tu verga, je, je. Seguro que se te pone dura y gruesa. —Dijo Gloria mientras me masturbaba sentados en una banca del patio trasero.

—¿Así te gustan madrina? —Pregunté mientras veia su enorme escote

—¡Sí! —Gruesas y venosas, para hacer de todo. 

—Mmm, yo la tengo chiquita madrina. —Expresé cabizbajo. —Pero por que estas chiquito Ramoncito, vas a crcer y se te va a poner bien gorda. —Me respondió luego de quitarse la blusa y quedarse solo con un brasier blanco.

No mucho despues de esa platica ambos quedamos completamente desnudos en el patio y dimos el siguiente paso, Gloria no hacia mucho habia comenzado a darme sexo oral en mi pequeño pene de niño, Yo a esa edad no sabia como se llamaba eso y solo creía que me daba besos en la verga. La sensación siempre fue increíble, gracias a nuestros muchos encuentros yo desarrollé la suficiente resistencia como para no venirme de inmediato y cuando lo hacia procuraba que mi semen siempre cayerá en las hermosas tetas de Gloria. Al terminar Gloria me dejaba ponerle el brasier y antes yo aprovechaba para chupar sus tetas, aquello siempre fue lo qué más me gusto, inclusive a la fecha. Sus pezones cafés siempre me parecieron irresistibles y muvhas veces le dejé amarcas en los pechos de tanto que los disfrutaba.

Los meses siguientes la rutina siempre fue la misma; nos escapabamos, haciamos travesuras y salia de la casa de mis abuelos como si todo fuera normal, toda la familia creyó —y aún lo hacen— de que nuestra relación era sana y segura, siempre cinfiaron en que Gloria sólo me cuidaba y se divertia conmigo, pero como ya les he contado, cada vez que estabamos solos la ropa sobraba,

Cuando entré en el último curso de la escuela primaria en México, en mi escuela el tema sexual se puso mucho de moda ya que en esos cursos es cuando explican todo lo referente al sexo. Hubo todo un despertar sexual en los niños y niñas de mi generación, ya que los primeros celulares capaces de reproducir videos ya estaban en el mercado y muchos niños —incluyendome—comenzamos a mandarnos videos pornograficos. Aquello me influencio bastante, ya que por primera vez pude ver como se practicaba el sexo y al tener a Gloria tan cerca no dude en querer intentarlo.

Ella era una mujer joven y muy sensual, a pesar de lo que hacia conmigo siempre tuvo pretendientes con los cuales no dudaba en acostarse si tenia la oportunidad. Sus encuentros nunca fueron un secreto para mí ya que me contaba los detalles y algunas veces hasta era muy explicita, todas esas pláticas solo incentivaron mi deseo de un día poder penetrarla.

Sin dudarlo le plantée mis deseos un día y ante mi sospresa ella se negó.

—Mira Ramoncito, sé que todo esto te produce muchas ricas sensaciiones y tambien a mi pero, aún no estas listo para dar ese paso. —Me explicó una noche mientras ambos estabamos en su cama.

—¡Pero ya hemos hecho tantas cosas!,, además lo has hecho ya muchas veces, me lo has dicho, como tus novios disfrutan de tí y tu de ellos, ¿Por qué yo no puedo hacerlo tambien?

—Mmmm. —Titubió mientras pensaba. —No es que no quiera hacerlo, es que,,, —¿Es por qué no soy grande? —La interrumí.

Ella no dijo nada, pero yo sabia que esa era la razón. Sus novios eran tipos de treinta años o más y yo solo era un juego para ella.

Pasé ñas siguientes semanas ideando algún plan o treta para convencerla de dejarme penetrarla, pero ninguna tuvo resultado, inclusive Gloria por primera vez comenzó a evitarme. Ahora entiendo que fue ya que yo le exigia demasiado, me refiero a que cada vez que estabamos a solas la presionaba a hacerlo e inclusive intenté meter mi pene entre sus nalgas mientras me daba la espalda.

El tiempo siguio su curso y nuetra rutina sigio mas o menos igual, ya no fue tan frecuente como en los primeros meses pero seguiamos portandonos mal, Gloria alquilaba peliculas pornograficas y nos desvelabamos los fines de semana viendolas juntos y desnudos en su habitación.

Alrededor de un año despues cuando yo comenzaba a salr con mi primera novia. —Aproximadamente yo tendrría ya unos 13-14 años— Gloria comenzó a ceder, Viendo una de esas pelicullas a ella se le ocurrió la idea de que yo la viera con uno de sus novios,.

—¿Te animas? —Preguntó mientras se sacaba mi pene de la boca.

—Claro. dije antes de soltarle toda mi carga en la cara.

—Va a ser como ver una porno en vivo, ja ,ja, ja. —Respondió mientras se secaba con una toalla.

El tipo se llamaba Manuel y ya llevaba alrededor de un año saliendo con Gloria. El plan no fue tan complicado, ella se ofreció a llevarme junto con Manuel al cine a una función nocturna y al volver con el pretexto de que yo estaba muy cansado fingiria dormir en el auto de Manuel y los vería en acción. Gloria ya me habia dicho que a Manuel le encantba cogerla en su auto y que hasta tenian un lugar en un estacionamiento para hacerlo.

El dia llegó y Manuel nos recogío en la casa de mis abuelo, llegamos al cine, compramos todo y nos acomodamos en nuestras butacas. La función comenzó y luego de una hora ya notaba como Gloria y Manuel hacian de las suyas, no habia mucha genté y estabamos en la última fila, Manuel le susurró algo a Gloria y a pesar de la poca luz pude notar como metió su mano bajó su falda, durante los minutos siguientes me esforcé por escuchar los debiles y casi apagados gemidos que Gloria soltaba, Coloqué mi mano sobre mi pantalon y ante la excitación  me empecé a masturbar con los roces de mi mano, 

—Ya ví que estas haciendo je, je., desabrocháte el cinturón. —Me susurró rapidamente Gloria sin que Manuel lo notara,

Lo hice sin dudar y al cabo de un instante Gloria metió su mano bajo mi trusa. Sentí como su mano se adhirió a mi pene y con cuidado empezó a subirla y bajarla. Me vine en mis pantalones no mucho despues. Mi corazón estaba muy acelerado y seguí así cuando salimos del cine. Intenté parecer somnoliento pero dudo que lo hubiera logrado. Aún mantengo en mi memoria lo que sucedió despues en aquella camioneta.

 

Mi hijo, mi todo.
Mi madrina y cómo me quitó la virginidad (Parte 3)

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